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Washington.- A la caza del voto hispano, el exgobernador demócrata de Maryland y precandidato presidencial, Martin O´Malley, prometió este miércoles que, si gana la presidencia en 2016, luchará por una reforma migratoria integral en los primeros 100 días de su presidencia.

Durante un foro de la Cámara de Comercio Hispana de EEUU (USHCC) –su primer encuentro con un grupo hispanos desde que lanzó su campaña presidencial el sábado pasado- O´Malley dijo que la reforma migratoria será una prioridad económica y de seguridad nacional de su eventual gobierno.

“Haré lo que sea para lograrla durante mi tiempo (en la presidencia). Espero que podamos lograrlo durante los primeros 100 días, y si no se puede, seguiremos trabajando hasta lograrla”, afirmó O´Malley, al asegurar que trabajará con todos los líderes del Congreso.

Durante su primera contienda presidencial en 2008, Barack Obama prometió que la reforma migratoria sería una de sus prioridades en su primer año de gobierno pero, siete años después y ante la falta de consenso en el Congreso, ahora espera que un tribunal de luz verde a los alivios migratorios temporales para hasta cinco millones de indocumentados.

Preguntado por este diario sobre qué haría para convencer a los latinos de que la reforma no seguirá siendo una promesa incumplida de su partido, O´Malley reconoció la frustración de los votantes con la disfunción del gobierno federal para responder a los asuntos más apremiantes del país.

Al prometer un “nuevo liderazgo”, O´Malley destacó su trayectoria como un líder de consenso, si bien aseguró que no tiene una “bola de cristal”.

“Me ofrezco como candidato porque en el pasado he logrado juntar a la gente y lograr cosas difíciles que muchos creyeron que no eran posible”, dijo O´Malley, quien considera que la economía nacional no podrá avanzar si 11 millones de indocumentados permanecen en la sombra.

Para O´Malley, la deportación de inmigrantes indocumentados debe limitarse únicamente a casos de “seguridad pública” para evitar la separación de familias, y la adopción de la reforma migratoria requerirá, sin duda, de capital político.

Aunque el tema de inmigración centró buena parte de la sesión de preguntas con el público, O´Malley aprovechó el encuentro para delinear una serie de medidas de corte progresista para la creación de empleos y el aumento al salario mínimo; mejoras a la educación; regulaciones federales y, dentro de la política exterior, un mayor acercamiento con América Latina.

O´Malley es el principal rival de la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, para lograr la candidatura presidencial del Partido Demócrata en 2016, y ambos se han lanzado a la conquista del voto latino.

En las elecciones presidenciales de 2012, los votantes hispanos conformaron diez por ciento del electorado y se prevé que para las de 2016, 25.2 millones de latinos serán eligibles para votar.  El reto para los activistas de la comunidad latina es incentivar su participación en las urnas.

Clinton aventaja a O’Malley en las encuestas de opinión, pero éste destaca su gestión como gobernador de Maryland y las medidas que adoptó para ayudar a los latinos, incluyendo la aprobación del “Dream Act” para estudiantes indocumentados y la emisión de licencias de conducir para inmigrantes “sin papeles”.

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