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El huracán Patricia impactó México como un monstruo, no hay duda al respecto.

¿Pero cómo se compara con otros sistemas tropicales a lo largo de los años? ¿Y por qué, y cómo es tan fuerte?

Esas son algunas de las muchas preguntas que se hacen respecto a un sistema que se intensificó rápidamente en el Pacífico nororiental antes de tocar tierra en las costas del occidente de México.

¿Qué tan rápido se desarrolló Patricia?

Muy rápido.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos emitió su primer informe sobre Patricia a las 11 a.m. CT (11 a.m. ET) el martes, y señaló que en ese momento tenía vientos máximos sostenidos de 56 km/h y ninguna advertencia costera o vigilancia en vigor. Creció un poco en el transcurso de los próximos dos días, pero seguía siendo una simple tormenta tropical en el último informe que la agencia con sede en Miami emitió el miércoles por la noche.

Sin embargo, más o menos las siguientes 24 horas vieron un inmenso cambio… para empeorar las cosas.

Patricia oficialmente se convirtió en huracán; se registraron vientos sostenidos de 140 km/h en el informe del Centro de Huracanes el jueves a las 4 a.m. Seis horas más tarde, los vientos máximos ya eran de 160 km/h.

Y esa medida siguió subiendo a partir de ahí, a excepción de una ligera disminución de 217 km/h a 209 km/h entre la 1 y las 4 p.m. del jueves.

Para las 10 p.m., Patricia se había convertido en un huracán de Categoría 5, el nivel más alto en la escala de Saffir-Simpson.

Pero, incluso entonces, no había terminado, ya que los vientos aumentaron de 260 km/h a 325 km/h en el transcurso de las primeras horas de la mañana, aunque se debilitó ligeramente antes de tocar tierra en las costas de Jalisco.

¿Qué tan histórica es esta tormenta?

Según la mayoría de medidas de tormentas tropicales, parece que Patricia será una de las más grandes y fuertes de la historia.

El Centro Nacional de Huracanes lo mencionó, al informar que es la tormenta más poderosa alguna vez registrada en el océano Atlántico o en el Pacífico nororiental. Debido a que el oeste del Pacífico tiene tifones en lugar de huracanes, eso significa que “este es el único huracán que ha sido tan poderoso”, dijo el meteorólogo de CNN, Chad Myers.

Unas cuantas medidas se ajustan a esta evaluación. Empecemos con la velocidad del viento. Por ejemplo, mientras podría haber muchos huracanes que han azotado a Estados Unidos desde la década de 1880 (cuando se empezó a llevar un registro), ninguno ha tenido vientos de 325 km/h como Patricia.

De hecho, son pocas las comparaciones que pueden hacerse en cualquier lugar alrededor del mundo —incluyendo los tifones— en los últimos tiempos. El que más se le acerca podría ser el tifón Haiyan, el cual tuvo vientos de más o menos 315 km/h cuando azotó las Filipinas en 2013.

Otro indicio en los niveles es la presión central de Patricia, la cual se midió en 879 mb el viernes a mediodía. Mientras más bajos son los niveles de presión, generalmente, más poderosa es la tormenta.

La única vez en la que ha habido una medida registrada más baja fue con el tifón Tip, con una medida de 870 milibares, cuando azotó el este de Asia en 1979.

¿Por qué es tan fuerte?

Para empezar, no es el caso que los huracanes sean sucesos extraños en México. Ellos ocurren cada año, y a veces tienen un efecto mortal.

En 2013, por ejemplo, el país latinoamericano se vio azotado por un par de huracanes mortales. Ingrid mató al menos a 11 personas y obligó a unas 32.000 a evacuar Veracruz en la costa del Golfo. Luego, en la otra costa, Manuel rugió a su paso, mató a más de 100 personas y dejó varadas a decenas de miles más.

Esto también significa que México tiene mucha experiencia con deslizamientos de tierra, oleajes y problemas relacionados con el viento que surgen como consecuencia de las enormes tormentas.

Sin embargo, a pesar de todo eso, Patricia es especial.

Parte de eso tiene que ver con su fuerza antes mencionada, por no hablar de cómo se hizo tan poderosa tan rápido. Y parte de la tremenda intensificación puede ser vinculada al fenómeno climático conocido como El Niño, el cual ocurre periódicamente.

En agosto, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos señaló que El Niño de este año es “significativo y se está fortaleciendo”. Esto puede tener muchos efectos, como lo evidenció el evento de 1997 que causó estragos relacionados con el clima en todo el mundo, desde deslizamientos de tierra en California hasta incendios en Australia.

Lo que importa en el caso de Patricia es cómo El Niño afecta las temperaturas del agua, al hacer que estas aumenten al este del Pacífico.

Un aumento de solo 2 o 3 grados más de lo normal ahí, señala Myers, podría haber sido suficiente como para hacer que Patricia pasara de ser simplemente una tormenta fuerte a ser una histórica.

¿Estados Unidos sentirá la fuerza de Patricia?

Estados Unidos no será afectado para nada como México, pero eso no significa que no vaya a haber un impacto significativo.

Las montañas de la Sierra Madre que pasan por México desintegrarán a Patricia de manera significativa, lo que significa que sus fuertes vientos no van a durar para siempre.

Pero la lluvia es otro asunto.

Los meteorólogos dicen que los remanentes de Patricia se esparcirán al norte de Texas, Louisiana y Arkansas para principios de la próxima semana.

Podrías pensar que esas serían buenas noticias para partes de Texas que han experimentado una extensa sequía, pero es posible recibir demasiado de algo bueno.

Las alertas por crecidas repentinas ya estaban en vigor el viernes para una gran parte de Texas a causa de una tormenta adicional; de viernes a sábado se espera que caigan de 7 a 14 cm de lluvia.

La tierra seca puede contribuir a las crecidas si la tierra no puede absorber la humedad de manera fácil y rápida. Y mientras más llueva —algo que Patricia podría ocasionar— el potencial aumenta para que haya más problemas de inundaciones.

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