Juan Orlando Hernández-Presidente-de-Honduras-Raccoon-Knows

Juan Orlando Hernández promueve iniciativas bilaterales entre EEUU y Honduras durante su visita

Washington.- El Congreso de EEUU debe aprobar el plan de seguridad para Centroamérica porque es una inversión que ya está contribuyendo a reducir la migración ilegal de niños en la región, afirmó este martes en entrevista con este diario el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández.

“Nosotros asumimos nuestra responsabilidad, y esperamos que EEUU la asuma… si Centroamérica es una zona con violencia y pocas oportunidades, eso es una gran amenaza para EEUU. Pero si es una zona próspera, en paz, con oportunidades, eso es una gran inversión para EEUU y para Centroamérica”, afirmó Hernández.En el marco de su gira por EEUU,  Hernández participó hoy en la Conferencia de las Américas del Departamento de Estado, donde promovió el Plan para la Prosperidad del Triángulo Norte, que busca reforzar la seguridad y el desarrollo económico en Guatemala, Honduras y El Salvador.

Con o sin la ayuda de EEUU

El Congreso aún no ha votado la solicitud de mil millones de dólares que presentó el presidente Barack Obama en febrero pasado, dentro de su presupuesto para el año fiscal 2016, para mejorar la seguridad en Centroamérica.

Armado con cifras como la reducción del 75% en la migración ilegal de niños no acompañados, el gobierno de Hernández mantiene una campaña de presión ante el Legislativo estadounidense, convencido de que el paquete de ayuda es una apuesta en la que todos ganan.Según Hernández, Honduras ya tiene amarrado el 80% del financiamiento del plan y ya lo está ejecutando, “al margen de que el Congreso lo apruebe o no”.“Nosotros tenemos que seguir porque es nuestro país…estamos trabajando por nuestra cuenta, si EEUU se suma, bienvenido sea, si no, tenemos que seguir” y la idea es que sea un plan regional, enfatizó.Como parte de su campaña de persuasión, Hernández enumeró algunos de los logros más significativos de su país en el último año: la reinserción de 175,000 hondureños en el mercado laboral; una reducción del 20% en la tasa de homicidios; mejoras en los derechos humanos; un aumento del 21% en la recaudación fiscal, y un crecimiento económico por encima del 3,1%.Además, continuó Hernández, su gobierno continúa la depuración de la policía, ha mejorado los “operadores de justicia”, y ha estrechado la colaboración en materia de seguridad con EEUU, México, Colombia y el resto de Centroamérica.La captura de “centenares de líderes de maras”, junto con la reestructuración del sistema penitenciario, está provocando reacciones del crimen organizado, dijo.Son, en su conjunto, inversiones que permiten mejorar el clima de seguridad , que es uno de los factores que impulsan la emigración ilegal hacia el Norte, apuntó.

En defensa de los migrantes

Consciente del clima hostil contra los inmigrantes en algunos sectores de EEUU, Hernández prometió que su gobierno defenderá los derechos de los 1,5 millones de hondureños en este país, a través del fortalecimiento y la transparencia de los servicios de la red consular.

“Migrar es un derecho de cada ser humano nadie se lo puede quitar… el niño tiene derecho a reunificarse con su familia, es su derecho, y nosotros siempre vamos a promover el bienestar del niño por sobre todo”, aseguró Hernández.

Fallido atentado es señal de “efectividad”

El fallido plan para asesinarlo, desarticulado en septiembre de 2014 y que según las autoridades fue fraguado por bandas de narcotraficantes, es señal de la “efectividad” de los servicios de inteligencia, a juicio de Hernández.

El mandatario defendió que el plan se haya mantenido lejos de la atención mediática porque la prioridad era desmantelar a la banda criminal detrás del fallido plan.“Estos trabajos así son, conllevan mucho riesgo pero si uno se detiene y no hace las cosas por eso, no hay forma de avanzar”, dijo Hernández al intentar minimizar el incidente.Según el ministro de Seguridad de Honduras, Julián Pacheco, las amenazas contra Hernández iniciaron cuando éste era presidente del Parlamento (2010-2014), cargo desde el que promovió 23 leyes contra la violencia, el crimen organizado y el narcotráfico.

Un legado de un “gobierno distinto”

Hernández comenzó su mandato en enero de 2014 y lo concluirá en enero de 2018 pero quiere plasmar un legado en torno al fomento de un “gobierno sencillo, simple, transparente” para lograr “el renacer de Honduras y Centroamérica como una zona de un gran potencial”  y reactivación económica.

“La historia creo que va a recoger un gobierno muy diferente, que elevó los estándares de desempeño en beneficio de la población”, puntualizó.A lo largo de la jornada, el presidente hondureño también tenía previsto reunirse con representantes de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), un influyente centro de estudios políticos en la capital.Antes de regresar a Honduras el fin de semana, Hernández también visitará los estados de Texas y Florida para reunirse con empresarios y autoridades estatales.

FUENTE