JCE

SANTO DOMINGO. El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario Márquez, elogió el civismo, y la entrega del pueblo dominicano en las pasadas elecciones, de quienes dijo dieron una gran lección de comportamiento a los demás actores del proceso.

Rosario se dirigió anoche al país, en una alocución a través de varios canales de televisión. “El pueblo dominicano, el soberano, acudió a su cita. Cumplió con su deber. Lo hizo civilizadamente. Se entregó con alegría, con la característica propia del trópico, caribeña, con las manifestaciones de nuestras virtudes, y ¿por qué no?, de alguno de nuestros defectos. Fue a las urnas a renovar sus esperanzas, sus aspiraciones, su compromiso con nuestra democracia”, afirmó.

“Se identificó y marcó, en absoluto secreto, libertad, y de manera personal, por quien creyó que mejor le representaba en cada una de las instancias estatales que se le ofreció. Fue ejemplar. Nuestro protagonista por excelencia, la causa y razón del proceso, nos dio lecciones de comportamiento y de conducta democrática”, dijo Rosario.

Resaltó como una lección de la democracia que debe ser aprendida, es que hay una evidente disonancia entre actores del sistema y la población.

Uso de la tecnología
Rosario también destacó el uso de la tecnología y su contribución al proceso, pese a que no pudieron instalar 3,700 unidades de las 15, 339 unidades de transmisión R&E-2016, que debieron ser instaladas.

“Las estadísticas suministradas por la Dirección de Informática, nos facultan para afirmar, de manera categórica, que sin el uso, hasta donde se nos permitió, de los escáneres, para el conteo, transmisión y divulgación de resultados, hoy hubiéramos tenido una grave situación política-electoral, como consecuencia de la ausencia de información rápida y segura, sobre actas, en tiempo oportuno”, afirmó el presidente de la JCE.

Dijo que la introducción de esa innovación en el proceso electoral fue de tal magnitud, que por primera vez en la historia, y única en las Américas, en tiempo real, cada una o dos horas, había información online, de la cantidad de personas que habían asistido a los colegios electorales.

Criticó que el uso de los escáneres para y las unidades de registro de concurrentes fueron aprobadas por los partidos y que iniciaron a trabajar en la implementación desde el año 2014, y al final se negaron a su implementación, obligando al conteo manual.

Destacó que hasta el momento no se han presentado denuncias de ningún votante a quien se le haya impedido el ejercicio del sufragio, y que la única queja es que se empezó un poco más tarde de lo esperado.

Rosario también defendió el uso de los escáneres para el conteo de los votos, especialmente en el nivel C y C1, del voto preferencial del diputados. Recordó que en las elecciones del 2006, todavía en el mes de junio no había concluido el proceso de información de resultados.

“En el 2010 también confrontamos dificultades para la emisión del boletín final, debido a las complejidades del voto preferencial. Es decir, estas elecciones, que son mucho más complejas que las que les antecedieron, siendo el sistema de escrutinio y conteo de votos, el mismo que en las anteriores, no podían ser diferente. Eso, todos lo sabíamos”, agregó.

Mucho trabajo
Consideró que los miembros de los colegios debían realizar, en una sola noche, ocho conteos. Primero, conteo electrónico y manual del nivel presidencial, luego la misma operación en el nivel B, lo propio en el nivel C, y luego en el nivel C1 o preferencial de diputados.

Dijo que la enorme cantidad de operaciones, puestas a cargo del colegio, por los últimos pedimentos de los partidos, generaron muchas de las situaciones que hoy les critican a la Junta y al proceso, y que en varios lugares funcionarios de colegios y personal de apoyo, en los días antes y el mismo día de las elecciones renunciaron abrumados por la gran cantidad de trabajo.

Afirmó que los miembros de las juntas electorales, y sus familiares, que han vivido esta etapa, deben sentirse orgullosos del servicio ofrecido a la patria. “Su dignidad y su honra prevalecerá, y el pueblo reconoce que pese a las adversidades descritas, se salvó la maravillosa manifestación democrática dada por la ciudadanía, el 15 de mayo”, agregó.

Afirmó que desde mucho antes del día de la votación, algunos actores jugaron a la desestabilización del sistema. “Parecían más interesados en competir por deslucir la organización del proceso”, dijo.

Muchos se prepararon para el caos
Rosario mencionó lugares donde hubo problemas, como Neyba, donde los miembros del colegio decidieron que no procesar las actas de varios colegios faltantes porque estaba en peligro sus vidas y las de sus familias. “Lo que les estoy narrando, no es un drama de terror, situaciones como éstas ocurrieron prácticamente en todo el territorio nacional. Ellas son el mejor testimonio de que muchos de los contendientes y de las fuerzas involucradas en el proceso, no se prepararon para una competencia democrática. Jugaron al caos y al desorden, a impedir que hubiera resultados ciertos y a tiempo.

Propugna por la ley de partidos
Roberto Rosario consideró en su alocución que el sistema electoral dominicano acusa un gran déficit en su legislación. Dijo que la falta de leyes que permitieran a la JCE establecer límites razonables, en el financiamiento privado, gasto electoral y publicidad y propaganda política, fue de los causales fundamentales de muchas de las situaciones que se presentaron en el proceso.

“En nuestro país, no hay piso, ni techo, para la financiación política. Cualquier persona, física o jurídica nacional, puede aportar, sin restricción, desde un peso, hasta los millones que considere conveniente a un candidato”, criticó.

Pese a eso, dio garantías y seguridad de que el contenido esencial de las actas levantadas en cada uno de los colegios y juntas electorales, es la expresión de lo marcado por los ciudadanos en cada boleta.

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