playmates-Playboy-Raccoonknows.jpg

 

Sin importar si eres hombre o mujer, quizá en algún momento de tu vida has pensado que las chicas “Playboy” llevan una vida de ensueño dentro de la lujosa mansión del hoy fallecido Hugh Hefner, en donde los lujos, las fiestas y el dinero son el pan de cada día.

Tristemente, la vida de las llamadas playmates no es tan increíble que muchos imaginamos, pues la casa de Playboy, literal, es solo una fachada, ya que en su interior se guardan diversos misterios que hacen que la vida en ella no sea tan glamorosa.

Varias son las “exconejitas” que han revelado lo duro que es la vida en ese lugar, pues Hefner no era tan bondadoso con ellas como aparentaba, pues en la mansión existían más de una decena de estrictas e inauditas reglas que debían seguir si querían ser parte del grupo.

En seguida te revelamos algunas de las cosas que toda playmate debía acatar para poder vivir en la famosa mansión de Playboy:

1. Rito de iniciación. Absolutamente todas las chicas tuvieron que pasar una noche con Hugh Hefner, quien con esto, determinaba si se quedaban o no en la lujosa casa.

2. $1,000 dólares a la semana. Todas las conejitas reciben dicha cantidad de dinero, la cual solo pueden gastar en ropa.

3. No pueden hablar en entrevistas. Cada vez que algún medio acudía a la mansión a entrevistar a Hefner, este les ordenaba permanecer en absoluto silencio.

4. Ninguna ventaja el ser la novia “principal”. La chica elegida por Hugh no obtenía ningún privilegio, solo el de compartir el dormitorio con él.

5. Jamás salir borracha en las fotos. Si sucede esto, de inmediato se les envía un mail para indicarles que están en problemas. También tienen un reglamento de lo que sí y no pueden subir a redes sociales.

6. Toque de queda a las 9 p.m. Si no había fiesta en la mansión, todas las chicas deben estar dentro de sus dormitorios a esta hora. Además, no tienen permiso de que familiares o amigos las visiten, y mucho menos un hombre.

7. Ningún auto es de su propiedad. Solo las que han aceptado ser “novias” de Hefner, podían conducir un auto, el cual era rentado. La “playmate del año” recibía un Porsche y ahora un Mini Cooper, vehículos que debían devolver terminado su nombramiento.

8. Mansión descuidada. El lujo de la casa solo se ve en el exterior, ya que en el interior las alfombras están manchadas de desechos de perro, además de la decoración, para muchas, de mal gusto. Y lo peor, las habitaciones se encuentran en muy malas condiciones, con colchones y muebles muy antiguos y desgastados.

9. Discriminación. La exPlayboy Bunny Holly Madison ha declarado que Hefner solo quería en su casa mujeres rubias claras naturales y con grandes pechos. Ellas son las que recibían un mejor trato. Además, estaba dispuesto a pagar todas las cirugías necesarias para que las chicas lucieran como él quería.

Fuente