Aviones Super Tucano

SANTO DOMINGO. La ratificación en el Congreso Nacional del contrato de préstamo por US$ 93,697,887.60 para adquirir ocho aeronaves Súper Tucano, modelo EMB-314, en el 2008, se realizó en medio de denuncias de supuestos sobornos y no contó con el apoyo de seis senadores y de 41 diputados, de los cuales 11 votaron en contra y otros 30 se abstuvieron.

Entre ese último grupo de diputados figura el peledeísta Juan Carlos Quiñones, quien recordó a DL que la ratificación de ese préstamo, suscrito entre el Estado dominicano y el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico (BNDES) y la empresa Brasileira de Aeronáutica, S. A. (Embraer), tardó varios meses debido a que algunos diputados se “atrincheraron” porque sospechaban que “algo andaba mal” y que el precio de esas aeronaves habría sido sobrevaluado.

Destacó que entre ese grupo figuran diputados peledeístas que desoyeron una línea del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que envió una subcomisión encabezada por el secretario general, Reinaldo Pared Pérez, para pedirles a sus diputados que apoyaran con su voto favorable la ratificación de ese préstamo.

Rememoró que altos oficiales de las Fuerzas Armadas explicaron los beneficios de la compra de esos aviones en las reuniones de comisiones del Senado y de la Cámara de Diputados. En adición a eso, reveló que los entonces jefes de las Fuerzas Armadas y de la Fuerza Aérea Dominicana, mayor general Pedro Rafael Peña Antonio y Carlos Rafael Altuna Tezanos, respectivamente, invitaron a reuniones a los diputados que se resistían a apoyar esa iniciativa para darles explicaciones sobre las bondades de los aviones. Recordó que los diputados que participaron en los encuentros de la comisión especial que estudió la iniciativa le hicieron varios cuestionamientos a los altos oficiales, entre los que figuraba el coronel de la FAD, Carlos Piccini, debido a que les llamó la atención que primero habían contemplado comprar nueve aviones y luego decidieron comprar ocho. Precisó que explicaron que en un primer contrato no contemplaron la compra de repuestos y de un radar.

“El tacto político y la experiencia nos decía que algo raro había. Yo no sé si hubo sobornos, y si hubo sobornos entonces el Comité Político del PLD sabía, porque quería que nosotros lo aprobáramos”, puntualizó.

La aprobación

El 16 de septiembre del 2008 fue ratificado en el Senado el contrato de préstamo para comprar las citadas aeronaves con el voto favorable de 18 de 20 senadores. No votaron a favor los senadores Francisco Domínguez Brito, actual procurador general de la República, y Wilton Guerrero. Cuatro senadores del PRD se retiraron de esa sesión en la que fue ratificada. En la Cámara de Diputados fue aprobado el 11 de noviembre del 2008 con 87 votos a favor y 11 en contra. Otros 30 diputados no votaron.

El 5 de noviembre del mismo año la iniciativa tuvo que ser dejada sobre la mesa porque no se logró la votación requerida. Durante esa sesión, el diputado peledeísta Elso Segura acudió con la boca tapada con una cinta adhesiva. El legislador denunció que diputados habrían recibido sobornos para aprobar varios préstamos, entre éstos el de los Súper Tucano.

En las reuniones de la comisión de Hacienda del Senado solo los senadores Charlie Mariotti, Dionis Sánchez y Amílcar Romero hicieron cuestionamientos en torno a la compra de las aeronaves.

PLD bajó línea

Los medios de comunicación reseñan que el 13 de noviembre del 2008, el secretario general del PLD, Reinaldo Pared Pérez, informó que el Comité Político del PLD analizaría el voto en contra y la abstención de varios diputados de ese partido durante la ratificación del citado contrato. Habían bajado línea para su aprobación el 4 de noviembre.

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