El único varón del “clan” se ha refugiado en la comida rápida tras su separación.

Independientemente de los numerosos altibajos que sufrió su relación sentimental antes de llegar a su fin de la peor manera posible, se debe reconocer que Blac Chyna logró lo que nadie de la familia Kardashian había conseguido: hacer que Rob Kardashian abrazara un estilo de vida más saludable y siguiera una dieta estricta para perder peso.

Desde la ruptura con su exprometida y madre de su única hija, Rob parece haberse refugiado en la comida rápida para lidiar con el estrés de sus problemas legales y la polémica generada por sus actos, volviendo a subir hasta los 136 kilos.

Este aumento de peso supone un verdadero riesgo para la salud del único varón del clan Kardashian después de que en 2015 le diagnosticaran diabetes tipo dos y acabara ingresado en el hospital tras olvidar administrarse su dosis de insulina necesaria .

Ahora, las hermanas Kardashians, y sobre todo, la madre de Rob, Kris Jenner, están muy preocupadas por la salud del único varón de la familia, que corre gran riesgo si no vuelve a controlar su manera de comer.

Fuente