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Cristian Castro dio un paso adelante en su camino hacia la polémica en torno a su imagen y específicamente en lo que respecta a su gusto por explorar expresiones sexuales alternativas.

Un conjunto de imágenes fueron acercadas a esta casa editorial de manera anónima, acompañadas de un mensaje que, por respeto al hijo de Verónica Castro y a los lectores que nos favorecen con su atención, no divulgaremos.

Las fotografías muestran a Cristian vestido de mujer. Una blusa clara con una mariposa (fetiche clásico de la transformación de una persona que se metamorfosea en otra como en ‘El silencio de los inocentes’), cuyo contorno son lentejuelas (otro recurso icónico evocativo de la saga). El hombro izquierdo del intérprete de ‘Azul’ queda libre.

Asimismo, Castro viste unos pantaloncillos igualmente plateados y brillantes con el mismo recurso: lentejuelas.

Cristian luce muy divertido ante la cámara en una habitación frugal y escasamente amueblada. Se alcanza a ver un módico juego de persianas, un bote de basura y una mesa, además de una silla.

Su rostro luce un maquillaje tipo drag queen, con un rímel rojo, pestañas respaldadas con gruesas líneas negras y tonos metálicos de maquillaje en los ojos.

Debido a su falta de forma física, el cantante deja ver su abultado abdomen y su enorme ombligo.
En una expresión a todas luces provocativa (foto de la portada de esta edición), el cantante señala con el índice a sus partes nobles, justo donde se encuentra la cabeza de un perro blanco, tipo miniatura, con un pelaje muy bien cuidado.

Cristian, quien tiene luces rubias en su cabello, frunce los labios a manera de enviar un beso, situación que permite suponer que el fotógrafo o fotógrafa es alguien conocido.
El cantante se ha caracterizado por provocar escandalosamente y con humor, empleando su imagen y sugiriendo ambivalencias sexuales.

“Quizá algún día sea gay, amo a los gais y su alegría y humor”, dijo cuando se supo que sería padrino de conmemoraciones de la diversidad sexual.

Castro apareció producido como mujer en el video ‘Quiéreme’, de Coda y Genitallica.

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