combustibles
El 2007 fue un año en que el comportamiento del crudo en el mercado internacional amenazaba con alterar los presupuestos de los distintos ámbitos de la economía dominicana, y en gran medida llegó a conseguirlo. Para entonces, el Gobierno dominicano (el presidente era Leonel Fernández) emitió el decreto 677-07, autorizando a la Secretaría de Industria y Comercio (actual ministerio) a implementar un programa de “compensación” a favor de los transportistas de pasajeros y de carga. La amenaza del petróleo descendió hasta niveles insospechados. Los precios de los combustibles -en el plano local- se inclinaron a la baja, pero el Estado no logra quitarse de encima el sacrificio económico en el que está enganchado hace nueve años con los transportistas, que representa unos RD$3,000 millones anualmente.

Un informe de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT), de mediados del año 2015, asegura que el Gobierno paga RD$644.4 millones anualmente a más de 15,000 choferes de carros públicos que reciben gas licuado de petróleo (GLP) subsidiado, sin que ese dinero que otorga el Estado se traduzca en beneficios para los usuarios o pasajeros que pagan 25 pesos hasta por un “pasaje corto”. Es decir, hasta por un “cruzar allí”, como dice popularmente la gente.

En la Bolsa Mercantil de Nueva York el barril de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) cerró ayer a US$48.22, lo que significa que cuesta US$51.78 menos que a finales de 2007, cuando alcanzó los US$100 y el Gobierno dominicano comenzó a subsidiar el sector transporte para evitar subidas de pasajes. Ahora que hay un nuevo gobierno, aunque el presidente es el mismo (Danilo Medina) y un nuevo ministro de Industria y Comercio (Temístocles Montás) surge la interrogante de si el sacrificio del Estado se mantendrá, favoreciendo un sector que ha dado muestras en diversos momentos de que puede trancar el juego y “parar medio país” y cuidado si el país entero, si le quitan el combustible subsidiado.

Los transportistas están agrupados en unas 12 confederaciones, federaciones y centrales de choferes. Datos del Ministerio de Industria y Comercio de finales de 2015 establecen que el Gobierno entrega 4.5 millones de galones de gasoil regular cada mes a los transportistas, con un costo de RD$2,400 millones al año. El hecho de que el crudo se haya desplomado no ha evitado cargar con ese costo.

El Programa de compensación inicial (el creado en 2007) a los transportistas incluía un subsidio temporal de RD$31.79 por galón de gasoil, durante tres meses, con un valor mensual global de RD$32.0 millones. Terminado ese plazo, los choferes subieron el precio del pasaje y protestaron en las calles, con su manera particular de cerrar el tránsito y crear caos en las vías públicas.

Con fuerza

Incluso, era común que los miércoles o jueves de cada semana una de las organizaciones choferiles (la Central Nacional de Transportistas Unificados) de la capital se apostaba con sus miembros frente a la sede de Industria y Comercio, de la avenida 27 de Febrero, creando trastorno en el tránsito hasta conseguir lo deseado. Por esas y otras acciones, el Gobierno fue prácticamente obligado a retomar la entrega de combustible subsidiado. Esta vez con unos RD$42.00 por galón de gasoil.

Los beneficiarios del dinero que entrega el Estado no son solo los sindicatos más conocidos en la capital y la provincia Santo Domingo, sino también otras empresas, según informaciones de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT), revisadas por este diario. Entre los favorecidos figuran empresas del transporte interurbano como Caribe Tour, Metro, Terrabus, Metrabús, Transporte Espinal, Expreso Vegano y otras.

Y en el círculo de los sindicatos beneficiados incluye a la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción (Fenatrano), Unión Nacional de Transportistas y Afines (Unatrafin), la Central Nacional Movimiento Choferil de Transporte (Mochotran); la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado) y el Frente Nacional de Transportistas de Conatra (Fentracon).

Además, se benefician la Unión de Propietarios de Autobuses, la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU); la Central Nacional de Trabajadores del Transporte, Federación Regional de Trabajadores de Transporte del Municipio de Boca Chica y Zonas Aledañas Unificados; la Federación Nacional de Transporte Amigos de Peña Gómez y Federación Nacional de Transportistas Unificados (Fentrauni).

En San Juan, el gasoil subsidiado genera quejas

Hace cinco días en San Juan surgieron quejas porque alegadamente, según publicó el periódico El Nacional, la venta de gasoil subsidiado ha provocado la desaparición de ese combustible de las 15 estaciones de expendio de carburantes que hay en esa provincia, debido a que los empresarios han dejado de pedirlo a los suplidores.

“Esto así, porque los mayores consumidores de ese combustible son los autobuses pequeños, medianos y grandes del transporte de pasajeros, urbano, suburbanos y de las llamadas rutas largas, San Juan-Santo Domingo, San Juan-Santiago, entre otros lugares distantes de aquí”, decía la publicación, firmada por el periodista Manuel Espinosa Rosario.

Mientras, el día 11 de este mes de agosto, la Sociedad de Empresas de Combustibles y Derivados (SEC) planteó la eliminación del subsidio a los hidrocarburos, debido a las distorsiones de mercado que ha estado provocando la comercialización irregular de los combustibles exonerados de impuestos, que resultan en perjuicio de los consumidores, las compañías distribuidoras y del Estado.

La preocupación por esta problemática ha sido expresada por la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas).

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