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Cuando estamos en invierno llegamos al punto que no sabemos qué hacer si abrigarnos al máximo o no, pero según el neumólogo pediatra, Javier Jugo Rebaza del Centro Pediátrico Sunrise, no ventilar y sobre-abrigar, pueden ser el desencadenante de una enfermedad respiratoria como gripes, tos y alergias. Por te damos seis consejos para que tu niño no recaiga en cama durante estos días de frío.

¡Toma nota!

1. Cuando no se abre las ventanas en el dormitorio, se concentran partículas en el ambiente que le hacen daño a los niños con alergias y les genera hiperreactividad en las vías nasales  y mucho más a los pequeños que son asmáticos, ya que pueden experimentar aumento de síntomas  como: tos, congestión nasal y dificultad para respirar especialmente en las noches y en épocas de invierno.

 2. Muchas veces los medicamentos por sí solos no son efectivos en los niños, si no se acompañan de medidas de ventilación como parte del tratamiento.  Recuerde que el recargar de cosas que no permiten un buen recorrido del aire y dormir con objetos de tela o peluches cerca de la cara también es contraproducente para los pequeños.

3. Tener los ambientes de la casa sin ventilar y aplicar desinfectantes o limpiar con productos que emiten olores,  también puede generar una alta concentración de partículas que pueden provocar incremento de síntomas respiratorios. Se recomienda que para la limpieza de habitaciones de niños con alergias o asmáticos solo se utilice un trapo húmedo sobre todas las superficies del dormitorio para retirar el polvo que se asienta, también evite mover los muebles, evite barrer, sacudir y aspirar el piso.

4. Arropar a los niños con mudas que incluyan 2 polos, 2 chompas y una casaca, no va a abrigar más que un polo con una chompa y si va a salir a la calle o quedarse fuera hasta la noche con una casaca cómoda, porque un niño pequeño por naturaleza es inquieto y suele estar en constante movimiento. Esto es diferente en los adultos, que en una reunión pueden estar sentados en conversación y percibir el ambiente frío por la ausencia de actividad física.

5. Tenga presente que el sobre -arropamiento en un niño puede llevar a un exceso de temperatura corporal y provoca fácil sudoración. Este natural mecanismo del cuerpo para eliminar el exceso de temperatura corporal produce un enfriamiento intenso de las zonas del cuerpo humedecidas por el sudor y es precisamente estos cambios bruscos de temperatura los que no son saludables para un niño.

6.  Finalmente y en acotación a lo anterior, se debe tener presente que el niño luego de una actividad física requiere que se le cambie ropa sudada por una seca y si hace frío o se va a quedar fuera de casa, es recomendable que lo abriguen y no esperar que sienta frío, porque el niño se somete a un cambio muy brusco de temperatura y puede exacerbar un resfrío (si ya lo tenía) o complicarse con una infección de las vías aéreas que puede ser severa.

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