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El Dr. Juan Colan, cardiólogo venezolano nos ofreció sus declaraciones, acerca de su línea de investigación con el Omega 3.

“Los ácidos grasos poliinsaturados, sobretodo el omega 3, no así el omega 6 y el omega 9, han demostrado con estudios científicos bien llevados y estudios prospectivos doble ciego,que sirve para disminuir los niveles de triglicéridos. Como todos sabemos estos niveles y los remanentes de lipoproteína, la primera dislipidemia en los países en vía de desarrollo, o países pobres como Venezuela.

En los cuáles la alimentación fundamentalmente es a base de carbohidratos, harinas, dulces, principalmente por ello,
en los últimos años hemos venido cambiando el patrón de dislipidemia. En los años anteriores era más rica en hipercolesterolemia, es decir el colesterol malo elevado, hacia un tipo de dislipidemia compartida entre elevados triglicéridos y elevados remanentes de LDL”.

“Los ácidos grasos Omega 3, definitivamente sirven en dosis elevadas para disminuir los niveles de triglicéridos circulantes en la sangre. Pero además de ello, estos se obtienen no solamente en cápsulas de pescado, están presentes en los alimentos como el pescado azul y en el pescado de varios ríos venezolanos, los cuáles son muy ricos en ácido graso de Omega 3.

Los mismos por igual, además de bajar los niveles de triglicéridos logran la disminución de ciertos factores de coagulación, evitando que esto aumente la protrombosis, es decir la formación de trombos a nivel de las arterias.

Uno de los factores que disminuye estos ácidos grasos es el PAI, o inhibidor activador de plasminógenos, el cual es una de las proteínas sumamente importante en la cascada de coagulación; evitando formar en una forma aguda, estos trombos. Además de ello el Omega 3 destaca por otra serie de factores, entre ellas el Síndrome Metabólico, el cual es producido por una insulina.

Como todos sabemos la insulina es una hormona que fabrica el páncreas para eliminar los carbohidratos que uno ingiere, esta es la epidemia que tenemos actualmente en nuestro país y en el resto de América, el aumento a la resistencia a la insulina o Síndrome Metabólico”.

“Es decir, niveles elevados de insulina mala circulante en el torrente sanguíneo, producen aumento de obesidad, aumento del diámetro circunferencial del abdomen, hígado graso, un deseo voraz por consumir carbohidratos en la tarde o en la noche.

Estos grasos Omega 3, ayudan a favorecer o a mejorar la resistencia a la insulina. Pero además de ello, otro de los factores que no está demostrado en estudio, bien conducido, sino en pequeños estudios observacionales, se ha observado que los ácidos grasos Omega 3 aumentan los niveles de colesterol bueno HDL, en una forma poco significativa, pero colaboran.

Y otros de los factores que están siendo estudiado, es que son drogas que son inmunosupresoras naturales. Es decir esas enfermedades que se conocen con el término de autoinmune, por ejemplo como la tiroiditis, inflamación del hígado, la misma artritis reumatoidea en todas sus variedades; se están llevando a cabo investigaciones, porque parece ser que en dosis elevadas, este tipo de medicamentos produce disminución o atenuación de los medicamentos necesarios para tratar de controlar, estas patologías. Por ello se están llamando, las drogas inmunosupresoras naturales, insisto, no las de origen vegetal, sino las de origen animal, es decir el Omega 3″.

Generalmente, el Omega 3 es ingerido en la mañana dentro de un grupo de lo que consideramos nuestras vitaminas, entre ellas la vitamina E y la C, ¿éste coctel vitaminoso es realmente positivo para el organismo y en que etapas de nuestra vida debe ser consumido?

“Sin duda alguna, debemos aclarar dos puntos: la teoría de la oxidación y la antioxidación. Definitivamente desde el punto de vista cardiovascular, la oxidación existe.

Es decir, en la pared de las arterias su daño se inicia con un proceso de inflamación y oxidación; hoy en día está demostrado que tener niveles elevados de antioxidantes a nivel circulante disminuye la posibilidad de ésta oxidación. La teoría es aceptada, pero ¿cuáles son verdaderamente los reales antioxidantes?; lamentablemente las vitaminas que menciona la E y la C no han demostrado desde el punto de vista científico, con estudios bien llevados, si son desde el punto de vista químico, efectivas para aminorar la oxidación de las paredes de las arterias.

Debemos recordar que todas las enfermedades de hoy en día, son por stress oxidativo, se conoce que todas las enfermedades son mitocondriales. Porque en las mitocondrias, es donde se inicia el proceso de oxidación, la vitamina E y la vitamina C, no tienen evidencia científica bien ponderada, que lo demuestre.

Sin embargo otras drogas, que si han rendido beneficio en éste sentido, al disminuir la morbilidad y mortalidad cardiovascular, actúan a nivel de un proceso de antioxidación. Por ejemplo las estatinas, que todos las conocen porque están indicadas para disminuir el colesterol malo, a la vez han disminuido entre un 25% a un 26% de mortalidad cardiovascular. Pues bien, no solamente por bajar el colesterol malo, sino por lograr un mecanismo de antioxidación, es decir, son más antiinflamatorias y antioxidativas, que el papel que ejercen de bajar el colesterol malo o LDL.”.

“Otro tipo de drogas, como las hipertensivas, han bajado el 25% de la mortalidad cardiovascular, nos hace comprender que los diversos fármacos actúan o protegen, porque son drogas antioxidantes. En tal sentido, la teoría de la oxidación y antioxidación, existe, el problema es identificar cual es el mejor antioxidante. Otro antioxidante natural, son los flavonoides, producidos a través del hollejo de la uva del vino tinto, conocido mundialmente como el resveratrol.

Para el cual, se están haciendo estudios muy serios hoy en día, ya que se está demostrando que es un antioxidante potente, más que todas la vitaminas anteriormente citadas. Se habla por igual de la coenzima Q10, la cual está de moda, imponiéndose por varios estudios prospectivos, los cuáles están dconcluyendo que la coenzima Q10, aumenta el metabolismo de la mitocondria. En el cual se genera el ATP, que es la energía que necesitan todas las células del organismo y a través de ello ejerce un papel antioxidante.

Por ello la terapia muy publicitada y mediática, la terapia antienvejecimiento, se basa fundamentalmente en la teoría de la oxidación y de la antioxidación”.

¿Dentro de éste contexto, como lograr hacer prevención cardiovascular, bastan solo las vitaminas o drogas anteriormente mencionadas?

“Esto al igual que en la familia o la política, la mejor iniciativa de tratamiento, es la prevención. Ahora ¿cómo vamos a prevenir?, en primer lugar en nuestro país que ha estado tan golpeado en los últimos años, desde el punto de vista de formación y educación.

Lamentablemente las sociedades científicas, disponemos de muy pocos recursos para poder llevar éste mensaje a la población. Lo cual ha debido ser una campaña o iniciativa no de las sociedades científicas, sino del Estado, del Ministerio de Salud, ésta es su principal labor. Lamentablemente en nuestro país, no existe prevención, ésta definitivamente debe comenzar por la educación.

Por ello lo poquito que hacemos las sociedades científicas, ayudados o patrocinados por empresas farmacéuticas, por los medios de comunicación, tratamos de explotarlo al máximo posible.

Debemos educar a la población venezolana, por ejemplo el aceite refrito una y otra vez, forma mayor tipo de ácidos grasos, son los que dañan las paredes de las arterias, formando arterioesclerosis; predisponiendo al aumento de la resistencia a la insulina, tocado anteriormente. El aceite refrito de nuestras empanadas, es el verdadero veneno, lo que se refríe forma ácidos grasos trans, estos son los que más dañan las paredes de las arterias.

Es mucho más sencillo y cardioprotector, un desayuno a base de frutas, cereales, la avena de la mañana es excepcionalmente buena, sin añadirle azúcar sino frutas para endulzarla. Nuestra arepa por igual la podemos comer, pero extrayéndole la masa, dejando dos tapas, que no sea frita, sino asada; ideal si es rellena de queso magro, sin untarle mantequilla o margarina, extraordinaria si la rellenamos de ensalada verde.

Nuestro queso blanco venezolano, si no es salado, es uno de los mejores, porque es el que menos colesterol malo tiene, por el contrario el queso amarillo es alto el ácidos grasos, malos para el organismo”:

“Resumiendo, el aceite de hígado de pescado u Omega 3 puro, es una terapia coadyuvante que asociado a las estatinas, por ejemplo, es una mezcla ideal. Y la tendencia en el mercado farmacéutico mundial, es la de lograr el Omega 3 cada vez más concentrado, cambiándole desde el punto de vista químico, un grupo que se llama etilo.

Los omegas de origen vegetal, es decir 6 y 9, no han demostrado en ningún tipo de estudio serio, su efectividad, como ya lo he mencionado. Las presentaciones que existen en nuestro país, en las que se incluye en un mismo empaque, Omega 3-6 y 9, son vegetales todos. Estas presentaciones, son prodrogas, que para lograr que en el organismo sean beneficiosas, deben ser drogas ya activas.

El Omega 3 de tipo animal es el que viene del pescado, es el que verdaderamente cumple su oferta, según los trabajos demostrados. La población en general, argumenta que se tolera mejor la presentación que trae unido Omega 3-6 y 9, pero no es efectiva. Tiene menos concentración de Omega 3, obviamente se repite menos en ese sentido, por ello aconsejo a mis pacientes, que tomen el Omega 3, en medio de una de esas comidas copiosas, como la del almuerzo”.

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