“Erika”

SANTO DOMINGO. Hasta anoche, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) había reportado 7,457 personas que habían sido desplazadas de sus hogares, 823 viviendas afectadas, tres totalmente destruidas y tres comunidades incomunicadas por los efectos de la tormenta “Erika”.

En el último reporte del COE anoche, las autoridades informaron que continuaban las evacuaciones preventivas en las provincias Azua, San Cristóbal, San José de Ocoa y Peravia, mientras que otras comunidades de la costa Norte son vigiladas.

Aunque la calma se antepuso a la tempestad el viernes, a medida que avanzaba el día, las lluvias con vientos y la intranquilidad del mar Caribe, presagiaban la avanzada de “Erika”.

El COE y la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet) informaron que se mantenía la alerta roja para todo el país, mientras miles de hombres y mujeres se activaron en sus respectivas instituciones, incluyendo el acuartelamiento de los miembros de los cuerpos armados.

El llamado de las autoridades a la población es a no descuidarse y seguir atentos a las orientaciones del Centro de Operaciones de Emergencias, pero también a actuar con prudencia sin incurrir en riesgos para la vida.

El COE informó que coordinaron acciones con la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET) y la Policía Nacional para patrullar las zonas del Malecón, avenidas 30 de Mayo, Las Américas y España, donde ciudadanos retaban las fuertes olas, las ráfagas de vientos y “celebraban” a orillas de la vía.

En el Malecón varias personas montaban bicicleta, desafiando las piedras que el mar arrojaba hacia la vía, y otros se tomaban fotos en uno de los miradores que construyó el Ministerio de Obras Públicas.

Las evacuaciones preventivas se iniciaron con tiempo en las zonas vulnerables de la región Este, pero, sobre todo, en el Sur donde hay comunidades expuestas, informó el director de la Defensa Civil, mayor general Rafael de Luna Pichirilo.

Región Este
En el Este se reportaron comunidades que quedaron incomunicadas en Las Tunas, El Rancho, Marcorneta, Las Palmillas, Caciquillo y otras de Hato Mayor y El Seibo. La Defensa Civil en El Seibo informó sobre el rescate de un anciano de 87 años que vivía solo a orilla del río Soco, así como la evacuación de al menos 50 familias, que se residen a orillas de ríos y cañadas en las zonas sur y norte de esa ciudad oriental.

Mientras que en La Romana no se identificaron heridos, ni daños materiales significativos.

Sin embargo, un apagón eléctrico afectó prácticamente todo el municipio La Romana, por lo que en sectores como Benjamin, Vista Catalina, Los Colonos y Villa España se reportaron más de 13 horas de interrupción.

Los entaponamientos
La disposición del Gobierno de despachar a los empleados públicos a media mañana causó entaponamientos en las principales avenidas y calles de la ciudad y la provincia Santo Domingo.

En avenidas como la 27 de Febrero, John F. Kennedy, San Martín, Máximo Gómez, Bolívar, San Vicente de Paul, e Independencia, las filas de vehículos se extendían hasta por varios kilómetros, pero el panorama comenzó a cambiar a partir de entrada la tarde.

Escasos fueron los agentes de la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET) que fueron vistos en algunas de esas vías en los momentos de mayores entaponamientos.

Los moradores del barrio La Ciénaga se mantienen a la expectativa, pero sin mucho temor, porque como dijo Julia Valdez, ya están acostumbrados a fenómenos como “Erika”, pero deploran que sólo sean noticia en tiempos de tormenta.


 

Región norte

 “Erika”

Lluvias ligeras, fuertes vientos y el mar embravecido era el panorama que se registraba ayer en las provincias de la costa Norte del país, durante al paso de la tormenta tropical “Erika”.

En Samaná, las fuertes brisas que se registraron derribaron decenas de árboles en el municipio de Las Terrenas. En Nagua, provincia María Trinidad Sánchez, fuertes oleajes en todo el perímetro de la costa, que se redujeron por el resto de las provincias de la costa Norte.


 

Los albergues están listos, pero la gente espera que “la cosa se ponga seria” para salir porque no quieren perder lo que tienen porque “los ladrones hacen de la suya”, dijo Julia, mientras tendía algunas ropas que lavó pese al anuncio de lluvia.

Jesús Martínez, presidente de la Junta de Vecinos La Unión de La Ciénaga, dijo que ahora que se habla te tormenta, reitera el llamado de que en el sector se construya una casa de refugio porque cuando ocurren fenómenos como Erika, los perjudicados son los niños porque la gente es llevada a los plantees de la localidad.

En La Barquita, donde viven unas 1,200 familias, el panorama es similar, y como dice Josefina Madé, presidenta de la Junta de vecinos del barrio, desde temprano se organizaron y ubicaron los albergues que en principio son tres.

Familias afectadas

En San Cristóbal un total de 70 familias fueron llevadas a casas de familiares y amigos. En esta provincia también, en el municipio de Villa Altagracia las tres comunidades incomunicadas son Lecheria, La cuchilla y el Badén con Villa Altagracia.

Mientras que en la provincia de Azua fueron evacuadas 47 familias que están en casas de familiares y amigos, todas de la comunidad de Acapulco, mientras que otras 35 familias fueron llevadas a casas de familiares y amigos en la comunidad de la nevera.

En San Pedro de Macorís hubo que evacuar 22 familias del barrio san Antón, 18 en paso del medio Ramón Santana, seis familias fueron llevadas al albergue Hoyo del Toro, siete llevadas al Coliseo Pepe Mayen y otras dos al Centro Comunal La Barza.

El COE reportó que la OMSA dispone 15 autobuses y el Ministerio de Defensa de 247 miembros para apoyar el proceso de las operaciones de evacuación que coordina la Defensa Civil en la zonas de: Santana, La Romana, La Altagracia, Hato Mayor, El Seibo, San Cristóbal y el Bajo Yuna, en la provincia Duarte.

Desde mediana tarde de ayer el tránsito en las principales calles del Distrito Nacional lucia calmado, las pocas personas que se observaban estaban aguardando por algún tipo de transporte en las paradas o caminaban hacia alguna de las estaciones del Metro en la avenida John F. Kennedy.

Hasta las 5:00 de la tarde no había caído tanta agua en la capital, pero si las fuertes ráfagas de viento habían derribado varios árboles, algunas vallas y postes del tendido eléctrico.

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