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Dentro de poco, ir al médico podría parecerse más a ir al sastre. En lugar de comenzar con la solicitud de que te subas a la pesa, él o ella te podría medir la cintura.

Eso se debe a que un nuevo estudio concluye que el exceso de grasa en el vientre, incluso si eres delgado del resto del cuerpo, podría ser más mortal que estar obeso o tener sobrepeso.

Y eso te dice algo cuando ya sabes que ser obeso incrementa tu probabilidad de tener un ataque al corazón, un derrame cerebral, padecer diabetes o incluso cáncer.

En otras palabras, tu barriga cervecera te podría estar matando.

A partir de ahora, las directrices para manejar la obesidad le dicen a tu doctor que considere tu índice de masa corporal, la medida de grasa corporal, utilizando un cálculo basado en tu altura y peso. Es posible tener un IMC “saludable” y un trasero, brazos y piernas delgadas. Pero si te cuesta abotonarte el pantalón, y se te sale una lonja cuando te pones pantalones cintura baja, deberías controlar tu peso.

‘No estoy gordo’

Escucho a algunos de mis pacientes que tienen un IMC normal decir esto. Ellos me preguntan, ‘¿Por qué tengo que ejercitarme si mi IMC es normal? No estoy gordo. Debería poder comer lo que quiera'”, dijo el coautor Dr. Francisco Lopez-Jimenez. Lopez Jimenez trabaja como doctor en la división de cardiología de la Clínica Mayo en Minnesota. Lo que este último estudio muestra es que sus pacientes que tienen panza deberían estar comiendo brócoli y aumentando el tiempo que pasan en la cinta de correr.

Este estudio aparece en la última edición de Annals of Internal Medicine. Después de analizar datos de más de 15.000 personas, los investigadores calculan que los hombres que tienen panza tienen el doble de riesgo de morir que las personas que solo tienen sobrepeso o están obesas. Las mujeres con una distribución de grasa similar tenían un riesgo de muerte 1,5 veces mayor.

“Ten en mente que esto no les da autorización a las personas para comer cualquier cosa que quieran a fin de emparejar su grasa”, dijo Lopez-Jimenez. “He recibido algunas de estas notas que dicen que esto es lo que algunas personas tienen pensado hacer. Espero que estén bromeando”.

Estudios anteriores demostraron que las personas con un alto índice cintura/cadera enfrentan un mayor riesgo de padecer diabetes, derrames cerebrales, enfermedades coronarias y otros problemas cardiacos. Este es el primer estudio que cuantifica el riesgo de muerte.

Grasa que se encuentra en lo profundo del cuerpo

¿Qué hace que la grasa de la barriga sea tan mortal? Parte de ello podría ser que a diferencia de tus rollitos —grasa que puedes pellizcar justo debajo de tu piel— el tipo de grasa que se encuentra en el área de tu estómago llega hasta lo profundo de tu cuerpo y envuelve tus órganos vitales. Tu hígado puede comportarse un tanto avaro y pide prestada esta grasa para convertirla en colesterol que puede enviar a tu torrente sanguíneo y empezar a reunirlo por tus arterias. Demasiado colesterol puede hacer que las arterias se endurezcan, y eso puede llevarte a sufrir un ataque cardiaco o un derrame.

Esta profunda capa de grasa es la responsable de que tu cuerpo se vuelva resistente a la insulina. Esto puede convertirse en diabetes tipo 2 y también puede ocasionar inflamaciones que podrían ser la raíz de varias enfermedades crónicas. Este tipo de grasa puede elevar tus niveles de glucosa y disminuir tu masa muscular. Esto último podría ser particularmente perjudicial, ya que el músculo parece ser un buen protector de tu salud cardiaca.

Para resolverlo: haz dieta, ejercicio y mantente en calma

Si quieres hacer algo para aplanar esa barriga, estás de suerte.

Tener un índice peligroso de cintura/cadera no es una condición permanente. Lopez-Jimenes dijo que los investigadores realmente no tienen evidencia fuerte hasta ahora de lo que realmente reduce la grasa en esta área, pero el consejo que le da a sus pacientes es consistente. Una dieta saludable, como la dieta mediterránea, es una buena opción. Eso significa que evitas la comida procesada, comes carne de vez en cuando y sobre todo, comes más verduras, granos integrales y nueces. En esta dieta incluso puedes tomarte una copa de vino todos los días.

Sin embargo, la dieta por sí sola no logra el objetivo. Si deseas quemar este tipo de grasa, necesitas hacer ejercicios cardiovasculares con frecuencia. Caminar 50 minutos tres veces por semana o 30 minutos seis días a la semana debería funcionar, según estudios anteriores. Lo que podría ser incluso más útil es agregar algún tipo de entrenamiento de resistencia o peso a tu rutina, “cualquier cosa que te ayude a mejorar tu masa muscular, y no solo por razones de estética”, dijo Lopez-Jimenez. “Estamos empezando a pensar que la masa muscular podría tener efectos protectores para prevenir los ataques cardiacos y la diabetes”.

La reducción de estrés también podría ser de gran ayuda. Estudios anteriores demostraron que las personas que están estresadas regularmente tienden a tener una cantidad desproporcionada de grasa en la barriga. Probablemente no podrás renunciar a tu empleo en un futuro cercano, así que practica ejercicios de respiración o prueba una forma activa de relajación como el yoga.

Combina estos tres elementos —la dieta, el ejercicio y la calma— y tu barriga cervecera no tendrá que perjudicarte tanto.

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