Último evento en Anfiteatro Nuryn Sanlley colma la paciencia de los residentes en el sector

SANTO DOMINGO. Aunque el artículo 114 de la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente encarga junto a otras entidades del Estado a los ayuntamientos a regular la emisión de ruidos y sonidos molestos o dañinos, algunos en lugar de evitarlo instan a producirlos. A pesar de las constantes quejas que existen sobre los ruidos que producen los conciertos que se realizan en el Anfiteatro Nuryn Sanlley, las autoridades del Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) insisten en defenderlos.

“Las actividades pasan de los 50 decibeles ahí dentro. Ahora mismo usted pasa por ahí sin haber conciertos y están en 65 y 70 los decibeles, entonces lo que los técnicos han hecho es hacer la media, es decir, si cuando hay conciertos llega a 90 decibeles, lo que le llega a las casas es menos, no son los 90 decibeles”, expresó Omar Liriano, vocero del ADN a Diario Libre.

La Norma Ambiental para la Protección contra Ruidos establece que los equipos de sonidos musicales a partir de las 7:00 de la noche son de 40 decibeles. En las áreas de quietud como ésta donde existen dos centros de salud cerca, queda prohibido.

Éste sábado el concierto del cantante Andrés Cepeda, motivó a que varios de los residentes del sector La Esperilla, utilizaran la red social Twitter para pronunciarse, entre ellos los comunicadores Yolanda Martínez y Cristian Jiménez.

“Una autoridad no puede patrocinar un abuso de la magnitud de este ruido infernal que sale del anfiteatro de Roberto Salcedo”, manifestó Jiménez en su cuenta de Twitter.

De acuerdo a las mediciones de la comunicadora Yolanda Martínez los decibeles de este último concierto llegaban a 80 en su apartamento.

Martínez criticó tanto en la red social como en conversación con Diario Libre, las actividades que se están realizando en el referido anfiteatro las cuales dice son contrarias a las presentaciones culturales que las autoridades del Ayuntamiento del Distrito habían prometido.

“Lo que en principio parecía ser algo bueno para el sector se ha convertido en un infierno. Nosotros no podemos dormir hasta que terminan los conciertos. El de este sábado concluyó a eso de las 12:30 de la noche, entonces no entiendo cómo los patrocinadores, empresarios artísticos y el público va, sabiendo que le está causando un grave perjuicio a la tranquilidad de todo el mundo por ahí”, precisó la comunicadora quien también reprochó el ruido que provoca el congestionamiento en la calle por la falta de parqueos.

Falta sinceridad

El vocero del ADN informó a este medio que dada las quejas de los residentes en la zona, las autoridades del cabildo crearon una comisión para evaluar la situación. Aseguran que las actividades que han hecho no pasan de los 50 decibeles, lo que no con concuerda con los recientes informes presentados por la Procuraduría de Medio Ambiente que había informado que algunos conciertos han llegado hasta 80 decibeles.

“Esa comisión ya comenzará esta semana, a reunirse para ver todo lo que tiene que ver con el uso del parque que está expresado en la normativa 03-2015 que la dimos a conocer hace algunos días”, comunicó Liriano.

Dijo que la referida comisión está integrada por el Ayuntamiento del Distrito Nacional, la Procuraduría de Medio Ambiente, la junta de vecinos y la sociedad civil, sin embargo, la presidenta de la junta de vecinos del sector desconoce la existencia de dicho grupo.

“A mí no me ha contactado nadie, ni anfiteatro ni Brillante Navidad, los vecinos no somos nadie”, apuntó Bigene Salazar, presidenta de la junta de vecinos La Esperilla, quien asegura las actividades en el anfiteatro perjudica a todos en el sector.

“Yo vivo en la Bolívar y aquí se oye. Hoy estaba hablando con alguien que vive más alejado y que había dicho que anteriormente no lo había notado pero este sábado lo hicieron de verdad o sea, que sí nos afecta a todos, no se puede descansar, además son muy frecuentes las actividades”, argumentó.

Contradicciones

Sobre los decibeles a los que llegó el concierto pasado en el anfiteatro se consultó a la procuradora ambiental, Francia Calderon, quien quedó de enviarlos a este medio pero nunca lo hizo.

Informó que midieron en el apartamento de Yolanda Martínez pero no dio tanto como ella manifiesta aunque no especificó la cantidad.

Nuevas quejas

Los residentes del sector denunciaron que el Anfiteatro no cuenta con un lugar para que los asistentes a los conciertos hagan sus necesidades por lo que deben hacer uso de baños móviles que permanecen hasta dos días de haber concluido el concierto.

Asimismo los furgones que usan para el montaje de la actividad, perduran parqueados en las aceras, afectando la amplitud de la calle.

Algunas opciones

Liriano señaló que el cabildo está trabajando con técnicos de sonido para colocar un nivel que sea uniforme cuando se emita el sonido y para que cada vez que el técnico que está en la consola lo suba si pasa del nivel automáticamente se apagará el sonido.

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