vertederos
La contaminación ambiental que generan los vertederos a cielo abierto de Rafey, en Santiago, el de Puerto Plata y Tamboril pone en riesgo la salud de las poblaciones que están en sus entornos.

El humo es enemigo que en silencio afecta los residentes en diferentes comunidades, que por diferentes vías han externado sus quejas, sin que hasta el momento se haya tenido reacción de las autoridades.

Aunque en Santiago se invirtieron recursos cuantiosos para convertir un basurero en ecoparque, los resultados aún no se han logrado y todos los barrios de Cienfuegos y de otros puntos del municipio de Santiago continúan recibiendo las descargas de humo y malos olores.

En la parte Oeste de la ciudad sus residentes denuncian que son víctimas de enfermedades respiratorias, de la vista y de la piel y que el centro de salud de la zona vive abarrotado para tratar estos problemas.

Lugares de conflictos
El vertedero de Rafey también es escenario de diversos conflictos, ya que en el comparten decenas de buzos y recicladores que han entrado en contradicción con las empresas recicladoras con las que el Ayuntamiento firmó acuerdos para el manejo y clasificación de los desperdicios.

Estas dificultades quedaron pendientes de solución en el traspaso de administración. Le corresponde al alcalde entrante Abel Martínez ponerse al tanto de la situación y tomar las acciones que Santiago ha esperado para superar los efectos que provoca esta fuente de contaminación.

Con relación al vertedero de Puerto Plata, aún no se entiende que con las grandes inversiones que se han hecho para tratar de devolver el esplendor y dinamismo a este destino turístico, sea un vertedero en llamas o humo la que le dé el recibimiento a sus visitantes, ya que se encuentra en un lugar visible a la entrada de la ciudad.

Piden buscar solución a vertedero de Tamboril

Por estar en la misma cordillera septentrional, el humo de este vertedero a cielo abierto de Tamboril, no sólo afecta a residentes del municipio, sino a comunidades en la zona montañosa, mientras los vientos se encargan de dispersarla a la parte llana. En numerosas ocasiones se ha solicitado a Medio Ambiente buscar una alternativa para el manejo de estos desechos.

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