3 problemas hormonales que repercuten en tu piel y cómo solucionarlos

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Las hormonas son las responsables de nuestro humor variable y, además, de los cambios en nuestro cuerpo en los que la piel también se ve afectada.

Durante la adolescencia

En la adolescencia es el momento en el que nuestro cuerpo se prepara para la vida adulta, produciendo estrógeno, la hormona femenina por excelencia. Esta proviene de los ovarios y sirve para madurar los óvulos, además de desarrollar el busto y ensanchar las caderas. Inclusive colabora con la construcción del colágeno y la elastina, que disminuye los poros y evita las arrugas, manteniendo siempre el cutis hidratado. Además del estrógeno, nuestro cuerpo produce andrógenos, que son los encargados del crecimiento del vello púbico y en las axilas, además de aumentar la grasa que la piel produce. Esto hace que el acné sea el problema hormonal más común durante esta etapa del crecimiento. Para evitar la aparición de los granos y puntos negros es necesario mantener una perfecta limpieza en el rostro y no olvidar quitarse el maquillaje antes de dormir para que la piel pueda respirar y los poros no se obstruyan.

En la edad adulta

Cuando alcanzamos la edad adulta, los problemas hormonales que producen la irregularidad en los ciclos menstruales así como el acné quedan relegados al pasado. Sin embargo, comienzan otros trastornos que también repercuten en la belleza del cutis. El nivel de estrógeno comienza a disminuir, así como también lo hace el colágeno y la elastina, produciendo la pérdida de la elasticidad, además de una mayor sensibilidad a los embates del sol. Para evitar las arrugas prematuras, lo que debes hacer es utilizar cremas hidratantes con colágeno y elastina por la mañana y por la tarde, además de usar protector solar para que los rayos ultravioleta no sean tan dañinos.

Luego de la menopausia

La mayoría de las mujeres llegan a los 50 años ya entradas en la menopausia. Si bien la ovulación se detuvo, los ovarios siguen produciendo hormonas como el estrógeno y la testosterona, produciendo menos colágeno y elastina, lo que hace que la piel se vea más fina, reseca y arrugada. Además, también se puede llegar a padecer de rosácea o acné. Para evitar todo esto, mantén siempre tu piel hidratada con cremas ricas en colágeno y no olvides limpiar tu rostro de todo tipo de maquillajes durante la noche. Al menos una vez a la semana (puede ser durante el fin de semana) evita maquillarte por completo. Pronto notarás una gran diferencia.

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