La canela es una especia que además de dar aroma y sabor a tus alimentos, es usada comúnmente con fines medicinales e incluso para ayudar a perder peso. Su uso en cantidades moderadas es considerado seguro. Sin embargo, el consumo en cantidades excesivas puede tener efectos adversos en la salud.

Los compuestos en la canela tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antidiabéticas y antimicrobianas.

La canela contiene cinamaldehído, un fitoquímico que puede combatir los virus, reducir el azúcar en sangre y prevenir la diabetes, reducir el colesterol y proteger contra las enfermedades neurodegenerativas. Reduce la carga viral y algunas pruebas indican que puede reducir la tasa de progresión de la enfermedad de Alzheimer, publica la revista de la Revista de la Escuela Médica de Harvard.

Cuánto es consumo moderado

La canela ha recibido el estado de Generalmente Reconocido como Seguro (GRAS) por la FDA. En dosis de hasta 6 gramos al día para un adulto no se han reportado reacciones adversas significativas. Pero como con otras especias, se recomienda consumir con moderación.

Consumos diarios de 1 a 3 gramos de canela han bastado para mostrar efectos positivos y mejorar los niveles de glucosa e insulina en sangre.

Aumento de frecuencia cardiaca y posterior sedación

El consumo humano de grandes cantidades de corteza de canela o cantidades moderadas de aceite de canela aumenta la frecuencia cardíaca, la motilidad intestinal, la frecuencia respiratoria y la transpiración a través de una estimulación química del centro vasomotor.

El periodo de aceleración corporal es seguido por un período de sedación que incluye somnolencia o depresión, refiere el sitio especializado Drugs.

Lesiones en la boca y factor de riesgo para cánceres orales.

El cinamaldehído puede desencadenar una reacción alérgica cuando se consume en grandes cantidades. Pequeñas cantidades de la especia no suelen ser problema porque la saliva evita que los químicos permanezcan en contacto con la boca durante demasiado tiempo, explica Healthline.

También se han reportado lesiones de la mucosa oral, comúnmente asociadas con chicles y caramelos con sabor a canela y la exposición al aceite de canela se ha citado como un factor de riesgo para cánceres orales.

Riesgo de daño hepático

Consumir demasiada cumarina (compuesto en la canela) puede aumentar el riesgo de daño hepático.

Una mujer presentó hepatitis aguda con característica colestásica después de tomar suplementos de canela durante 1 semana que proporcionaban dosis mayores a las que se obtienen solo con la dieta.

Hay dos tipos de canela, la canela Ceilán y la canela Cassia, esta última es la más común en los supermercados, la más usada y que contiene una mayor cantidad de cumarina que la Celián. 

Niveles bajos de azúcar en sangre

La canela es conocida por su capacidad de reducir el azúcar en sangre. Consumir grandes cantidades de la especia puede hacer que baje demasiado.

Cuando el azúcar en la sangre comienza a bajar, una hormona le indica al hígado que libere glucosa. Pero si el hígado no libera glucosa se tiene hipoglucemia, que tiene como síntomas: hambre, temblores, mareos, dificultad para hablar, confusión, sensación de ansiedad o debilidad.

En los diabéticos, la canela puede potenciar los efectos de las medicinas para la diabetes y por ello causar hipoglucemia.

Daño a pulmones  

Comer o inhalar grandes cantidades de canela seca puede provocar irritación en la garganta, vómito, peligro de asfixia y dañar permanentemente sus pulmones. 

Los pulmones no pueden descomponer las fibras de la especia. Puede acumularse en los pulmones y causar una inflamación pulmonar conocida como neumonía por aspiración.

Interacción con medicamentos

La canela puede interactuar con medicamentos para la diabetes, enfermedades cardíacas y enfermedades hepáticas.

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