Uno de los escasos detalles que tardaron meses en trascender del agrio proceso de divorcio en el que se embarcaron, hace ya cuatro años, la expareja formada por Angelina Jolie y Brad Pitt hace referencia a la petición, procedente de los abogados de la intérprete, para que el magistrado que ha estado gestionando el caso últimamente, John W. Ourderkirk, se retirara de la disputa y dejara paso a un juez bastante más ‘imparcial’.

Pues bien, esta semana han salido a la luz nuevos documentos legales, publicados por el diario The New York Post, que desvelan la intención del equipo legal de la artista de destapar los supuestos “negocios ocultos” que el citado juez mantendría con los abogados de Brad Pitt: una circunstancia que, en el caso de corroborarse, le inhabilitaría claramente y por la que ya se ha pedido abiertamente su recusación.

Aunque el todavía magistrado de este peliagudo asunto es uno de carácter ‘privado’, es decir, que ha de supervisar el cumplimiento de los acuerdos a los que llegaron en su momento las dos partes, los cuales fueron ya refrendados oficialmente por un juez que operaba en nombre de la autoridad pública, Angelina y sus letrados no estarían dispuestos a consentir ningún trato de favor hacia su exmarido o cualquier tipo de desequilibrio en un tema tan sensible como el de la custodia de sus seis retoños.

“Ouderkirk no ha desvelado todas aquellas prácticas que le vinculan profesional y económicamente a los abogados de una de las partes del caso. Los letrados han participado activamente en los intereses financieros del juez y ello podría influir de forma significativa en una disputa legal que, además, cuenta con un elevado perfil tanto jurídico como mediático”, reza un extracto del informe al que ha tenido acceso el citado periódico estadounidense.

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