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Abres el congelador y los encuentras. Un recurso fácil y económico para enfríar las bebidas. Sí, estoy hablando de los cubos de hielo. Sabemos que el agua es buena para la salud, y necesaria para la belleza de nuestra piel, entonces, ¿por qué no aprovechar la belleza en un cubo de hielo? Hoy te cuento cómo puedes utilizar uno de los mejores estados de este elemento fundamental.

¿Qué tiene de bueno el hielo para nuestra piel?

Como te habrás dado cuenta ya, un cubo de hielo está extremadamente frío. Esto promete traer beneficios para la piel tanto a nivel interno como externo. Por ejemplo, frotar un cubo de hielo nos permitirá activar la circulación sanguínea y, por ende, ofrecer a nuestra piel un brillo particular. Al mismo tiempo, y sobre todo si tienes la piel grasa, te permitirá minimizar los poros y reducir la producción de sebo.

Si eres de las que no puede ver un granito en su rostro porque inmediatamente tiene que explotarlo, y sabemos que es es muy perjudicial para nuestra piel, también puedes usar un cubo de hielo: colocarlo sobre el grano hará que reduzca su inflamación y, por ende, te sientas más cómoda con la situación. No solo eso, sino que también evitará las rojeces propias del acné. Recuerda que esto no solo sirve para los granos, sino también para los puntos negros.

¡Pero hay más! Los cubos de hielo pueden ser buenos para calmar una piel que ha sido expuesta y enrojecida por el sol; así como también aquellas que tienen alergias. También es una forma fácil y rápida de hidratar la piel. Puede que en invierno no sea la mejor opción, pero en verano tendrás un 2×1: hidratada y fresca al instante.

Si eres de las que tienen bolsas en los ojos siempre, no hay nada mejor que el hielo para evitar la hinchazón y volver a tener una mirada de ensueño. El frío del hielo hace que los vasos sanguíneos se contraigan, haciendo que la piel luzca más apretada y menos oscura.

El hielo es mágico, pero debes tener cuidado al utilizarlo: no debes usar más de dos cubos, ya que el exceso podría empeorar los problemas de tu piel. Tampoco lo utilices directamente sobre la piel, porque haría que los vasos capilares de debajo de la piel se rompieran. Por eso, la mejor forma de utilizarlos es envueltos en un fino paño.

Pequeños trucos

Utiliza el hielo sobre tu rostro limpio y unos minutos antes de aplicar tu maquillaje para obtener mejores resultados con la base.
Agrega un poco de agua de rosas al agua que congelas para utilizarla como un tónico facial rápido y práctico.
Para las quemaduras solares, antes de poner el hielo sobre la piel, conviene adaptarla con una toalla mojada en agua helada con aceite esencial de lavanda.
Si quieres una ayuda extra a la hora de tratar las ojeras, puedes congelar jugo de pepino.

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