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Hoy te contamos algo de lo que no se habla mucho, ya que se recomienda justamente lo contrario. Se trata de que sepas cómo cuidar tus senos si has decidido no dar el pecho. Por el motivo que sea que hayas escogido no hacerlo, igualmente es necesario que conozcas cómo cuidar de ti.

La hormona prolactina es la responsable de la producción de leche durante el embarazo. Si luego del nacimiento decides no amamantar, la producción de leche cesará de forma natural. Hasta que suceda, lo más probable es que sientas algunas reacciones normales en relación a la bajada de la leche que pueden incomodarte.

Cómo cuidar tus pechos después del parto

Los senos se congestionarán debido a la leche que se acumula en ellos y también gotearan, por lo que es conveniente que utilices protectores mamarios hasta que por fin la leche deje de bajar. Puede que por momentos los sientas a punto de estallar, muy hinchados y calientes, pero es una reacción normal.

Utiliza un sujetador que te ajuste y duerme con él.

Colócate compresas frías con hielo sobre tus pechos por espacio de 15 a 20 minutos cada dos horas.

Utiliza una faja o paño para colocarte alrededor de los pechos, en el hospital pueden indicarte cómo hacerlo; la idea es que rodee toda la zona y ajuste tus senos.

Un error que cometen muchas mujeres que no desean amamantar es extraerse leche. Si vacías los pechos, el cuerpo se sentirá estimulado a producir más. Por eso, cuando sientes que están llenos o comienzan a gotear, lo mejor es tomar una ducha caliente dejando caer el agua sobre ellos para contribuir a su descongestión.

También en esos momentos puedes aplicar compresas calientes sobre los pechos y darte suaves masajes.

Método casero para aliviar la congestión mamaria

Las hojas de col verde tienen la propiedad de secar la leche.

Toma una hoja de col verde lavada y fría y cubre tus pechos con ella. Hazle un agujero en la zona del pezón para que en caso de que éste gotee la leche pueda salir. La idea es que la col quede sostenida por el sujetador.

Déjala un mínimo de media hora o todo lo que quieras. Cambia la hoja varias veces al día.

Fuente: Imujer