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Prepárate antes de ir de compras con estos infaltables consejos para elegir el sostén correcto, ese que te quede bien, cumpla su función y sea saludable.

Saber tu talla

Año a año tu cuerpo cambia y los senos, por supuesto, también. Por eso, antes de ir de compras, mide tu busto en dos puntos, justo por debajo, en la caja torácica, y también en el punto mayor.

Lleva una camiseta ajustada

Cuando te pruebas un sujetador, además de ver que te quede bien, debes ponerte una camiseta apretada por encima para ver cómo se ve el sujetador con ropa. A veces, por ejemplo, el sujetador es muy bonito, pero ese encaje que tiene sobresale a través de una prenda.

Pruébalo en forma correcta

Nunca por arriba de la ropa ni de forma apurada. Ingresa en un probador, retira todas las prendas y prueba el sujetador con tranquilidad, siempre con postura correcta.

Comprueba que te quede cómodo

El primer indicio para saber si es el sujetador correcto es la comodidad. Si lo sientes ajustado, incómodo, o demasiado grande, sabrás que no es el indicado.

La prueba del dedo

El sostén correcto debe ajustar perfectamente. Para saber si está bien el talle, puedes poner dos dedos por debajo de la banda. Si entran cómodamente y no bailan o quedan apretados, el sujetador te queda bien.

Señales del tamaño correcto

Tus senos deben llenar por completo al sostén, dentro del cual no deben quedar espacios libres. Tampoco tus senos deben sobresalir del sujetador, sus correas no deben marcarte, ni tus rollitos salir por todos lados.

Además de todos los consejos anteriores, sabrás que un sujetador te queda bien si puedes abrocharlo cómodamente, y si el puente y los aros quedan apoyados sobre la piel.

Mueve los brazos

Muévelos para arriba y para abajo, en varias direcciones. Si tus pechos comienzan a escaparse del sujetador quiere decir que no te queda bien.

Busca calidad

No sólo la ropa interior te tiene que quedar bien, sino que debe ser de calidad, pues después de todo, está hecho de tela, y bien sabes que si no es de calidad, puede encogerse o agrandarse con el uso y los sucesivos lavados.

Cuidado con los colores

Si tienes la suerte de poder comprarte sujetadores constantemente y tener variedad de colores para combinar con tus prendas, ¡adelante! Pero si te compras uno cada tanto, o solamente cuando lo necesitas, trata de elegir colores neutros y que no se noten con la ropa. El blanco, el nude y el negro son los más escogidos.

Fuente: Imujer