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Para las mamás que tienen mucha leche o bien para las que trabajan fuera de casa, o desean compartir la tarea de alimentar al bebé con otros miembros de la familia, él saber cómo almacenar correctamente la leche materna es primordial para conservar sus propiedades y óptimas condiciones.

Cómo almacenar tu leche materna

En principio, uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta para almacenar leche materna es el de tener muy bien esterilizados todos aquellos elementos que sean utilizados para extraer la leche; pueden ser recipientes, biberones y hasta el mismo extractor o bomba dependiendo del método escogido para sacar leche.

Para guardar de forma correcta la leche extraída en la nevera, la temperatura de ésta debe ser de menos de 4ºC, de éste modo se mantendrá en perfectas condiciones por un lapso de 5 días; aunque si la almacenas en el congelador puedes tenerla durante dos semanas.

En el caso de que éste se mantenga a menos de 18º C entonces podrás conservarla durante un tiempo máximo de 6 meses. Es de suma importancia respetar la temperatura y los tiempos, ya que de ellos depende la calidad y conservación de las propiedades de la leche materna.

Ante cualquier duda, siempre es mejor utilizar la leche almacenada en la nevera antes de transcurridos 3 días.

Nunca utilices el microondas para descongelar leche materna, siempre hazlo a temperatura ambiente; si por alguna razón luego de hacerlo no la utilizaras o sobrara leche debes desecharla.

Consejos para guardar la leche materna

Si llenas varios recipientes lo mejor es colocar la fecha de envasado en cada uno de ellos. Siempre utiliza primero la más antigua y reserva la más nueva.

Es mejor congelar pequeñas cantidades para que a la hora de descongelarlas, te resulte más fácil; para ello hay disponibles bolsas, cubiteras y otros recipientes que se pueden comprar en la farmacia.

No olvides esterilizar los utensilios cada vez que terminas de usarlos.

Puedes ofrecer a tu bebé la leche descongelada sin calentar, pero puede que él prefiera que tenga una temperatura similar a la que tiene cuando toma de tu pecho; para ello puedes calentarla a baño maría o introduciendo el biberón en una jarra de agua caliente durante algunos minutos.

Antes de darle la leche a tú bebé, siempre prueba su temperatura dejando caer unas gotas en tu muñeca.

La cantidad de leche a descongelar o a reservar para cada toma dependerá de la edad del bebé así como de su consumo habitual; pero por lo general 100 ml pueden ser suficientes para cada toma.

Fuente: Imujer