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Las piezas se ven por todos lados y no sólo en los escaparates y en los maniquíes colocados en las aceras en frente de las tiendas. El público se ha dejado seducir por la tela de cuadros o listas cruzadas de diferentes colores originaria de Escocia y la ha convertido en la protagonista de la temporada.

Es el tartán, uno de los tejidos más reconocidos en el mundo de la moda por su colorida versatilidad.

Aunque el tartán original está hecho con lana, hoy sus diseños forman parte de todo tipo de tejidos con los que se fabrican blusas, faldas, camisetas, pantalones, mantas, shorts, bufandas y bolsos.

Las tonalidades parecen infinitas. Los tradicionales tartanes de fondo rojo con líneas blancas y negras dan paso a combinaciones con todas las gamas de colores imaginables.

Como el calor en el trópico marca tendencias en la moda, en las tiendas locales abundan las combinaciones claras de verde, azul, naranja, rosado, blanco y negro, lila, rojo y amarillo.

((Una tela con historia
EL DÓCIL TARTÁN 

Ya lo dicen John Gillow y Bryan Sentance en el libro “Tejidos del mundo: guía visual de las técnicas tradicionales” (Ed. Nerea): “La sencilla técnica de tejer un paño a cuadros da pie a una enorme cantidad de combinaciones, incluso con la limitación de colores obtenidos de los tintes naturales”.

Los autores hacen alusión al origen de la tela que en Escocia llaman tartán (del francés tartan) y de cómo, ya en el siglo XVII, “el diferente modo de organizar los cuadros empezó a usarse como distintivo de diferentes familias y distritos de Escocia”. El color del tartán, pues, y no el diseño, servía para diferenciar los distintos clanes o tribus de la sociedad primaria escocesa.

Fuente Listin Diario