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El embarazo es una de las etapa en la vida de la mujer, en este puede experimentar varios cambios físicos y en el organismo como el aumento de lo senos, mareos y náuseas la cual te mostramos como controlar durante el período de gestación.

Según la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO), la mujer puede sentirse más sensible y emotiva, y en ocasiones cansada y fatigada; asimismo puede observar una mayor pigmentación de la piel y, a veces, la aparición de estrías; las mamas aumentan de tamaño; el estreñimiento y las hemorroides son frecuentes; o puede, entre otras.

Cabe destacar que los cambios en el organismo que pueden trastocar el día a día de la futura madre. No obstante, según destaca en una entrevista con Infosalus la ginecóloga del Hospital La Milagrosa (Madrid), la doctora Gloria Estaca, una de las incomodidades más frecuentes que padecen las embarazadas, sobre todo en el primer trimestre del embarazo, son las náuseas y los vómitos, hasta en un 70-80% de los casos. “No es algo grave, pero sí incómodo para la embarazada. Sólo en un pequeño porcentaje de casos, en apenas un 2% de las gestantes, se convierte en algo que puede hacer su vida.

Según precisa, las náuseas suelen comenzar en torno a la semana 5 o 6 de gestación, siendo más acusadas durante el primer trimestre del embarazo (las 12 primeras semanas), aunque hay casos en los que se alargan durante más meses, pero asegura que de forma más leve.

Por otro lado la doctora Estaca explica que los vómitos y las náuseas se producen por la acción de la hormona del embarazo (Beta hCG)  la que detectan los test de embarazo, y que está más presente en el primer trimestre porque es la que da el estímulo de la gestación. A su vez, dice que las náuseas y los vómitos tienen lugar por la acción de los estrógenos, aunque señala que los factores psicológicos, como el estrés o la ansiedad, entran en juego, así como los factores familiares. “Se ha visto q …

En este sentido, la especialista insiste en que se trata de algo “normal”, aunque “incómodo” para la gestante. Por ello, recomienda en primer lugar realizar de 5 a 6 ingestas de comida diarias. “Se ha visto que si se come como habitualmente, con un ayuno prolongado, se produce la sensación de la náusea, pero si las comidas se reparten entre 5-6 tomas al día, eso nos ayudará a combatirlas”, señala.

También aconseja tomar más sólidos que líquidos, así como aquellos alimentos que sienten mejor a la embarazada, aunque siempre intentando seguir una dieta equilibrada y variada. “A muchas embarazadas les digo que se dejen un trocito de pan en la mesilla por la mañana para vencer esas primeras náuseas, y después ya se levanten para desayunar, primero lo sólido, como el pan, para después ingerir el líquido, como el café o el zumo, que se toleran peor”, añade.

En cuanto a la ingesta de comida ve conveniente también evitar las comidas muy copiosas, picantes, o grasientas, que incrementan el número de náuseas y de vómitos. Otra de las sugerencias de la ginecóloga del Hospital La Milagrosa (Madrid) es la toma de jengibre, bien en pastillas o en infusión, “que como remedio natural ayudan bastante”.

En este punto indica que el limón también ayuda bastante en forma de helados, o de zumos, así como lo frío. “Si luego vemos que con esto no es suficiente es recomendable acudir al médico para que nos recete alguna pastilla que hay indicada para estas situaciones en el embarazo”, agrega Estaca

Así, celebra que, aunque sea incómodo, se trata de una situación que ayuda a la embarazada a darse cuenta en ese primer trimestre de que está embarazada, ante la ausencia de tripa, y sobre todo “de que va bien” ya que el embarazo cursa como debe en el cuerpo.

Eso sí, la experta advierte de que aquellas mujeres que vomiten más de tres veces al día, ese 2% antes mencionado al que la gestación puede dificultarles su día a día un poco más de lo normal, deberían consultar al médico para que éste valore si hay alguna otra causa que también puede desencadenarse con el embarazo, como problemas con la tiroides, por ejemplo, aunque son poco frecuentes.

Por su parte, Beatriz Díaz Toledo, ginecóloga en el Hospital Severo Ochoa de Madrid, y miembro de la SEGO, aclara también que el hecho de que se tengan náuseas o reflujo durante el embarazo no significa que el bebé tenga mucho pelo, como así sostiene la creencia popular.

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