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Para luchar contra la astenia, la anemia, el exceso de trabajo, un golpe súbito de cansancio o abrir el apetito a una persona anoréxica, vierta sobre 1 terrón de azúcar o en 15 mililitros de miel, 1 gota de aceite esencial de limón y 1 gota de aceite esencial de ravensara y repetirlo 2 veces al día hasta recuperar la forma, el dinamismo, la energía y el apetito.

Uso interno

Para favorecer una buena digestión, prepare 250 mililitros de agua caliente y disuelva 5 mililitros de miel o de azúcar. Añada el zumo de 1 limón y 2 gotas de uno de los aceites esenciales siguientes: limón, lima o mandarina.

Esta tisana es también eficaz para tratar o prevenir, de modo general, las afecciones siguientes: afecciones del hígado (como piedras, insuficiencia hepática o exceso de bilis), los problemas gástricos en general, incluido las úlceras, las afecciones intestinales y renales, así como los problemas urinarios como la litiasis.

También se recomienda a personas cuyo índice de colesterol es demasiado elevado, cuya circulación de la sangre es deficiente, a los diabéticos, a los hipertensos; además es buena para combatir la desmineralización, la fiebre, las infecciones, la intoxicación del organismo, la aerofagia, las alergias, la arteriosclerosis, el nerviosismo, la obesidad, los parásitos intestinales, así como para combatir la transpiración excesiva.

Para favorecer la expulsión de los gases intestinales debemos, en un vaso de agua tibia, diluir algunas gotas de aceite esencial de limón (sin añadir ningún edulcorante) y beber esta mezcla cada vez que se tiene necesidad.

Para combatir la leucorrea: añadir algunas gotas de aceite esencial de limón en el agua de la ducha vaginal.

Para aliviar las náuseas se vierten 1 o 2 gotas de aceite esencial de limón sobre 1 terrón de azúcar. También es un remedio muy eficaz para abrir el apetito a las personas que sufren de anorexia o presentan problemas de crecimiento.

Uso externo

Para aliviar los dolores de cabeza y las jaquecas, conviene masajear las sienes, la frente y la nuca con un linimento hecho de aceite de almendra dulce o de aloe, al que se le habrán añadido algunas gotas de aceite esencial de naranja o de limón –o los dos–. En masaje, también se recomienda para aliviar los dolores musculares, así como los problemas derivados de la artritis y la gota.

Si se sufre un problema a nivel renal o biliar, conviene favorecer el consumo de limón, así como el consumo del zumo de limón y de su aceite esencial en todas sus formas. Su alto contenido en potasio y en sodio hace de él una sustancia tónica y estimulante para los riñones.

En inhalación, el aceite esencial de limón lucha eficazmente contra los enfriamientos diversos, las afecciones de las vías respiratorias como la bronquitis, la gripe, la rinitis, el resfriado, la sinusitis y la tos.

En compresas, el aceite esencial de limón alivia la fragilidad capilar, las hemorroides y las varices. Para aliviar una quemadura, una mordedura de animal, una picadura de insecto o una verruga, conviene usar cataplasmas de arcilla con aceite esencial de limón.

Fuente: Imujer