Médicos escandalizados por la destrucción de los historiales médicos del hospital Luis Eduardo Aybar

SANTO DOMINGO. Un gran escándalo despertó entre médicos y ciudadanos la destrucción del historial médico del hospital Luis Eduardo Aybar, al punto de calificar el hecho como un crimen de lesa humanidad y una violación al derecho de los pacientes.

Consultados por separado, los médicos José Silié, presidente de la comisión de salud de la Academia de Ciencias de la República Dominicana; Darlin Olivo, presidenta de la Fundación Dominicana de los Derechos Médicos y Medicina Legal; Santiago Castro, médico historiador; y Santo Ramírez, presidente de las Sociedades Médicas Especializadas, coincidieron en señalar que la eliminación de esos documentos fue un error que atenta contra la memoria histórica del país en materia de salud.

Ayer se prohibió la entrada de periodistas al área de demolición donde fueron tirados los expedientes, mientras los directores General de Coordinación de los Servicios Públicos de Atención a la Salud (DGCSS) y de la Regional Metropolitana de Salud, Ramón Alvarado y Félix Hernández, convocaron a los medios de comunicación para hoy a las 11:00 a.m. para dar su versión sobre el tema.

Los médicos consultados expresaron que los documentos se debieron ser codificados y entregardos al Archivo General de la Nación, porque son un referente de la historia médica del país.

Explicaron que el hecho de que muchos de esos expedientes eran archivos muertos, eso no implica que se destruyan, sino más bien que se conserven, para futuros estudios.

Silié considera que el valioso material debió ser preservado, porque es la historia medular de miles de pacientes que en un futuro podría causar desgracias por no haberlos conservado.

Dijo que los expedientes, además de contener la historia médica de un paciente, involucra cientos de horas laborales de médicos y sirven de base para determinar las enfermedades que sufrieron los dominicanos en determinadas épocas.

“Cuando vi esas fotos, sentí un inmenso dolor, porque trabajé en ese hospital, hice mi pasantía y eso es un crimen de lesa humanidad ”, dijo Silié.

De su lado, la doctora Olivo calificó de vergüenza la pérdida del archivo clínico y una violación a las normas jurídicas y a los principios éticos.

“El historial clínico no corresponde al Estado, sólo pertenece al paciente, por consiguiente, sólo con la autorización escrita de los pacientes, el Estado o cualquier otro particular puede disponer de su historial”, señaló.

Observó que el proceso estadístico es que cada 10 o 20 años se descarten los llamados archivos muertos por el espacio físico, pero que eso no implica destruir los documentos, porque además, contienen secretos profesionales.

Mientras tanto, el médico e historiador Castro indica que la situación es un gran inconveniente para los pacientes, porque los documentos contenían padecimientos, evoluciones, tratamientos, seguimiento por día en los hospitales.

Más opiniones

El doctor Santo Ramírez, representante de las sociedades especializadas, recordó que el material destruido pertenece a los pacientes pobres que dentro de dos años volverán al hospital en busca de asistencia médica y continuación de sus tratamientos médicos.

Consideró que así como se le buscó un lugar al personal que labora en el hospital para que continúen trabajando, se debió hacer lo mismo con los expedientes clínicos.

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