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Desde hace ya algunos años, una avasallante cantidad de dietas ha comenzado a saturar las revistas de belleza y los sitios web. Todos afirman ser los dueños del secreto para alcanzar el cuerpo perfecto, pero en esa multiplicidad de aseveraciones hay tanta verdad, como falsedad. ¿Quieres saber qué debes hacer realmente para bajar de peso? Ya no deberás esperar más porque en te mostraremos los mitos y las verdades sobre las dietas.

Mitos

No se puede comer después de las 8 p.m.

Lo esencial no es cuándo, sino qué comes. La razón por la cual algunas dietas sugieren dejar de comer luego de esa hora es por la tendencia generalizada de saltearse las comidas durante el día y comer en exceso de noche.

Puedes comer luego de las 8 p.m., pero procura que sean alimentos livianos y fáciles de digerir. Sé consciente de lo que comes; procura no distraerte con la televisión u otro artefacto.

Una caloría es una caloría

Cuando consumimos más calorías de las que quemamos, engordamos. Ahora bien: no todas las calorías son iguales. En este sentido, las que provienen de los carbohidratos “buenos” son más fáciles de quemar que las que ingerimos con los carbohidratos “malos”. Esto se debe a que las del primer tipo son más rápidamente digeridas y transportadas por el flujo sanguíneo.

Las fibras presentes en los carbohidratos “buenos” enlentecen el ritmo de la digestión, controlan los niveles de azúcar en sangre y amplían el período durante el cual el cuerpo quema calorías. Esto impide que estas se depositen en forma de grasa.

Verdades

El caldo ayuda a adelgazar

Un estudio realizado en la Universidad Estatal de Pensilvania demostró que comer alimentos con altos contenidos de agua, como el caldo, aumenta la sensación de saciedad. Irónicamente, beber agua sola no tiene el mismo efecto. Esto se debe a que nuestro organismo asimila al agua sola mucho más rápidamente.

Toma esto en cuenta y trata de consumir un vaso de caldo antes del almuerzo y de la cena. Por otra parte, si tomas refrescos o jugos ricos en azúcares, reemplázalos por agua. Puede que esta no sacie tu apetito, pero estarás ingiriendo menos calorías. Además, al ayudar a tu cuerpo a eliminar toxinas, el agua tornará tu piel más suave.

Ningún alimento es milagroso

Ninguna comida va a hacer el trabajo por ti. Es cierto que hay alimentos como las uvas que aceleran tu metabolismo, pero el solo hecho de consumirlas no tendrá ningún impacto evidente en tu peso.

Fuente Imujer