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CIUDAD de MÉXICO – El Vaticano aclaró que el término “mexicanización” que utilizó el papa Francisco en una comunicación escrita y privada con su colega Gustavo Vera “de ninguna manera” tendría una intención “estigmatizante” hacia el pueblo de México. Tampoco quiso herirlo ni minimizar los esfuerzos del gobierno por combatir al narcotráfico.

De esta aclaración informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en un comunicado difundido el martes tras el encuentro entre el embajador de México ante la Santa Sede, Mariano Palacios, y el subsecretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, Antoine Camilleri.

Camilleri dio respuesta a la nota diplomática presentada el lunes por México en la cualprotestaba por la advertencia del Papa a su colega para evitar “la mexicanización” de Argentina .

El uso de este término generalmente implica una relación directa a la violencia derivada crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción y la impunidad.

Esta mañana, el titular de la SRE, José Antonio Meade, insistió en el Senado de la República que los comentarios del Papa causaron “tristeza” y “preocupación” sobre la falta de reconocimiento al esfuerzo de México por combatir este problema y pidió un diálogo, aunque aclaró que no había distanciamiento.

La senadora mexicana Mariana Gómez del Campo lamentó que la “mexicanización” haya suplido el concepto previo de “colombianización”, pero consideró que hay cierta lógica.

“Lamentablemente no se ve una estrategia de combate al narcotráfico contundente, como lo hizo en su momento Colombia –observó–. Es triste escuchar este tipo de declaraciones, pero es la realidad en la que estamos viviendo en nuestro país, una crisis profunda”, apuntó.

La legisladora Gabriela Cuevas insistió, por su parte, en volver el foco de atención a la relación entre violencia y tráfico de armas. “El 90% de ellas viene de Estados Unidos”, recordó.

El Episcopado mexicano, en voz de su secretario general, Eugenio Liga, pidió interpretar las palabras del Sumo Pontífice “en su justa dimensión”, o sea, una comunicación privada y no una posición oficial de la Iglesia Católica. “Manifestó lo que todos vemos”, dijo.

Posteriormente, “la Santa Sede reconoció que los programas implementados por el gobierno de México para la preservación de la paz y la tranquilidad sociales conllevan a enfrentar las causas que la originan”, afirmó la cancillería. “De ahí que el papa Francisco haya insistido a los obispos mexicanos sobre la conveniencia de establecer programas de cooperación”.

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