El dolor en la parte trasera del pie se asocia, en ocasiones, a un espolón. “Los espolones calcáneos aparecen como consecuencia de un depósito de calcio ante un estímulo de tracción continuada en la zona insercional entre un tejido de partes blandas (fascia o tendón) y su punto de anclaje o inserción.

A nivel del hueso calcáneo suelen aparecer en la zona plantar por tracción de la fascia plantar o a nivel posterosuperior por acción del tendón de Aquiles”, explica a CuídatePlus Ramón Navarro, jefe de la Unidad de Pie y Tobillo de Clínica Cemtro, en Madrid.

“En el pie tenemos más de 20 huesos y uno es el calcáneo, que constituye el primer punto de apoyo cuando caminamos y donde recibimos el mayor impacto del suelo. Está situado en el talón y el espolón puede aparecer justo por la parte de la planta, donde se va formando un hueso marginal con forma de aguja o de pico, no hay dos personas que tengan la misma forma de hueso calcáneo”, describe Juan Carlos Montero Arroyo, Vocal de Comunicación y Redes del Colegio Profesional de Podología de la Comunidad de Madrid (Copoma).

Antes de hablar sobre los síntomas conviene saber que es posible sufrir espolones en los dos pies simultáneamente. De hecho, hasta en el 80% de los casos aparecen de manera bilateral.

“Clásicamente, se han asumido los espolones como causas del dolor, pero actualmente esto está muy discutido. Cuando observamos un espolón asumimos que es más consecuencia que la causa del dolor. Lo que claramente indica el espolón es que se trata de una situación crónica”, afirma Navarro.


¿Cuáles son las causas que favorecen los espolones?

– Montero explica que, aunque en muchos casos no se conoce la causa de un espolón, hay varias situaciones en las que aumenta la probabilidad. Son las siguientes:

 Muchas veces se heredan estas particularidades de los huesos.

 En pies muy cavos que tienen mucho puente, porque esa fascia plantar está muy tirante. Con el paso del tiempo, esa tracción en el hueso hace favorable el depósito óseo.

 En personas con una retracción de gemelo.

– A veces, por un exceso de traumatismo e impacto en el pie, por ejemplo en deportistas. Puede ser el caso de corredores, jugadores de baloncesto y voleibol (al tratarse de deportes de salto), y también de jugadores de fútbol por las botas de tacos.

¿La forma de pisar influye?

La tracción de la fascia plantar y del tendón de Aquiles sobre el calcáneo se ve acentuado en las alteraciones del eje en valgo y varo (tobillos y rodillas en X son en valgo y pie zambo es en varo) y, sobre todo, en pacientes con acortamiento del sistema gastrosóleo, es decir, con una disminución de la elasticidad del gemelo interno.

Edad de aparición

“El espolón lo vemos en todo tipo de pacientes, deportistas y sedentarios, sin un predominio sobre un grupo determinado”, dice Navarro.

Respecto a la edad de aparición de los espolones, Montero señala que “en los niños, los huesos del pie, al igual que los del resto del cuerpo, están en crecimiento. Por eso, es raro ver un espolón en la infancia. Cuando existe un componente genético, es posible que se dé un espolón en una persona joven, pero no suele dar sintomatología”. A partir de los 40 años pueden aparecer espolones calcáneos en individuos que practican mucho deporte. En personas mayores, a partir de los 60 o 70 años, los espolones están asociados a procesos de artrosis.

Cómo calmar el dolor

El jefe de la Unidad de Pie y Tobillo de Clínica Cemtro resume los tratamientos para los espolones contando que “en principio, con manejo conservador, reposo, fisioterapia y ortesis plantares (plantillas). En un segundo plano, infiltraciones, y, en último lugar, planteamiento quirúrgico basado más en los condicionantes biomecánicos que en extirpar el espolón, aunque se hace de manera simultánea”, resume.

Al respecto, el miembro del Copoma explica que “lo primero es acudir a un especialista para que haga el diagnóstico adecuado. La inflamación de la fascia se puede tratar con antiinflamatorios orales, tópicos o, incluso, medios físicos antiinflamatorios como puede ser el láser. Las plantillas podológicas quitan impacto a la zona del talón y, así, este va a sufrir menos. Muchas veces hay espolones ‘rebeldes’ a las terapias conservadoras, para los que plantearíamos un tratamiento quirúrgico”.

¿Se puede prevenir?

No está demostrada ninguna técnica eficaz para evitar la aparición de los espolones, recuerda Navarro. “Lo que sí se podría prevenir es la fascitis plantar”, dice Montero, dando los siguientes consejos:

1- Utilizar el calzado adecuado en todos los contextos (al hacer deporte, en el trabajo…) es la regla número uno. Se trata de aplicar el sentido común y no abusar de ciertos zapatos en el día a día, como el “taconazo”, las chanclas o el calzado demasiado plano (como las manoletinas).

2- Acudir al profesional de Podología porque es el que va analizar la morfología del pie y aconsejar sobre si es necesario el uso de plantillas, y puede asesorar sobre calzado.

3- Ante cualquier molestia, ir al especialista.

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