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Ha llegado ese inevitable momento del mes en el que te sientes cansada, desganada, cambias de humor a cada rato y, para colmo, tienes una horrible sensación de que la ropa te queda más ajustada.

Tranquila, no es que hayas engordado de un día para otro, es un síntoma más del síndrome premenstrual (SPM), así que despreocúpate y sé un poco más paciente contigo, que la naturaleza está ‘en tu contra’.

Qué es el SPM

El síndrome premenstrual es un conjunto síntomas que experimentamos las mujeres en edad fértil antes de nuestro periodo. Debido a la baja de niveles de hormonas femeninas (estrógeno y progesterona), percibimos desde una sensibilidad exagerada a situaciones cotidianas, hasta dolores abdominales (calambres) y otros cambios como aparición de acné, hinchazón, pesadez, dolor de cabeza, fatiga, retención de líquidos y sensibilidad exagerada en los pechos.

La sensación de que estamos más llenitas es más fuerte durante la menstruación, mientras que los otros síntomas son más acentuados entre una semana y 10 días antes, aunque es diferente para cada mujer e incluso puede variar de mes a mes.

Hormonas y comida como consuelo

Entre los síntomas que experimentamos por los cambios hormonales están también el aumento del apetito y las ganas de comer como consuelo emocional, especialmente a la mitad de la fase lútea, cuando el óvulo fertilizado tendría que implantarse después de la concepción.

Por eso sientes que comes más y eso te genera pensamientos negativos sobre tu cuerpo (algo que debes dejar de hacer).

Cómo hacer llevadero el SPM

Pero esto no tiene por qué ser una tortura mensual siempre, puedes hacer algunas cosas para pasarla mejor. Empieza por cuidar tu alimentación: evita comidas de difícil digestión, como grasas y carnes, alimentos condimentados e incluso nueces, y come más frutas y verduras.

También debes estar bien hidratada. Para ello, además de agua puedes tomar tés o prepararte aguas de frutas (el agua de jamaica es un diurético natural excelente).

Haz ejercicio, no sólo para mantenerte en movimiento y evitar la hinchazón, sino porque ejercitarse libera endorfinas, que son sustancias que sintetiza el cerebro y que nos hacen sentir bien y felices.

¡Duerme bastante! Sí, hay días más agitados que otros, pero también mereces descansar, sobre todo durante tu SPM. En vez de desvelarte viendo tu serie favorita, ¿por qué no ves la repetición otro día o la grabas? Tu cuerpo te lo agradecerá.

Por supuesto, si los malestares son muy fuertes, acude con tu ginecólogo para una revisión y descartar cualquier otro problema. Él también es el indicado para prescribirte algún analgésico de ser necesario.

Finalmente, lleva la cuenta de tus días para que la próxima vez que te sientas de mal humor, te veas gordita al espejo o sientas un apetito voraz, sigas estos consejos. Tómalo con calma: a fin de cuentas, pasará.

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