En los últimos años especialistas en medicina y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han reportado un incremento considerable en los casos de hígado graso o esteatosis hepática, una enfermedad crónica que a largo plazo puede derivarse en complicaciones de salud más serias.

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, cumple con funciones únicas y vitales como es el caso de la producción de bilis, regula los niveles de sustancias químicas en la sangre, equilibra y fabrica la glucosa, descompone las grasas, facilita el proceso de digestión, depura sustancias tóxicos y fármacos, procesa la hemoglobina y es en principal encargado de filtrar todo lo que sucede en el organismo.

Lo cierto es que el hígado es tan fundamental que se le relaciona con cerca de 500 funciones clave en el cuerpo. Se trata de un órgano que trabaja sin parar y es muy propenso a la acumulación de toxinas y grasas, sin embargo cuando esta acumulación en lípidos supera del 5 al 10% del peso del hígado inician los problemas.

Existen varias causas que se relacionan con este padecimiento, sin embargo se ha comprobado la directa relación que existe entre el hígado graso y el estilo de vida de las personas. Muchos lo han llamado un un mal de la modernidad y lo relacionan directamente con los hábitos alimenticios y costumbres. Es muy frecuente en personas que consumen de manera recurrente alimentos procesados y comidas rápidas, como es el caso de las bebidas industriales, comidas rápidas.

La buena noticia es que se trata de una condición que se puede controlar muy efectivamente, realizando sencillos ajustes: aumentar el consumo de alimentos naturales y orgánicos, evitar las comidas procesadas, fritas, ricas en grasas y azúcar, el alcohol, realizando actividad física diaria e integrando el consumo de remedios con propiedades hepaprotectoras. Te presentamos 4 remedios caseros y 100% naturales que son la llave para proteger la salud hepática.

1. Infusión de alcachofa

La alcachofa es valorada como uno de los vegetales con mayor poder hepaptotector, es por ello que forma parte indiscutible de los remedios naturales para proteger y sanar al hígado. A la vez tienen un destacado poder depurativo y una inmensa capacidad de eliminar las toxinas, gracias a ello depuran el hígado y los riñones.

¿Cómo elaborar la infusión?

Necesitarás:

    • 4 alcachofas frescas
    • 1 litro de agua o más

Modo de elaboración:

  1. Lava muy bien las alcachofas, elimina cualquier rastro de tierra.
  2. Coloca las alcachofas en una olla grande y cubre con agua. Hierve y permite su cocción por aproximadamente 45-60 minutos.
  3. Cuela el líquido de cocción y vierte en un recipiente limpio.
  4. Disfruta de las alcachofas y consume la infusión a lo largo del día.

2. Té verde con limón

El té verde es sinónimo de salud, no en vano es considerado una de las bebidas más medicinales que existen. Es una potente fuente de antioxidantes y tiene grandes propiedades antiinflamatorias. Sus beneficios para el hígado graso se deben a su contenido en galato de epigalocatequina (EGCG), se trata de una sustancia que tiene propiedades comprobadas para eliminar la inflamación de los tejidos hepáticos. Por su parte el limón potencia la eliminación de toxinas. 

¿Cómo elaborar el té verde?

Necesitarás:

  • 250 ml de agua
  • 1 cucharada de té verde
  • 1 limón

Modo de elaboración:

  1. Hierve el agua, cuando alcance el primer hervor apaga el fuego y agrega el té verde.
  2. Tapa y reposa durante 5-10 minutos.
  3. Sirve bien caliente y exprime el jugo de limón.
  4. Bebe una taza después de las comidas principales.
3. Leche tibia con cúrcuma

En los últimos meses la raíz de cúrcuma está en todos lados, lo cierto es que se trata de un ingrediente medicinal ancestral que desde hace muchos años se utiliza como un importante aliado curativo. Una de sus grandes bondades se encuentra en su poder para sanar el hígado, esto se debe a su valor antioxidante y beneficios antiinflamatorios Disolverla en leche es la mejor alternativa para potenciar sus cualidades hepáticas, esto se debe a que se disuelve mejor en la grasa y por lo tanto se absorbe de manera mñas directa en el organismo.

¿Cómo elaborar la leche?

Necesitarás:

  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 250 ml de leche

Modo de elaboración:

    1. Calienta la leche hasta que hierva y apaga la flama inmediatamente.
    2. Disuelve el cúrcuma en polvo, remueve bien y reposa por 5 minutos.
    3. Toma una taza por día, en el horario que mejor te convenga. En la noche puede ser muy relajante.

4. Jugo de melón y menta

La menta es una de las plantas medicinales más populares, sobre todo cuando se trata del sistema digestivo y hepático. Tiene sustancias amargas que ayudan a revitalizar el hígado y la vesícula, a la vez es ideal para desinflamar. Por su parte el melón es rico en vitaminas, minerales y antioxidantes, a la vez es muy refrescante y su alto contenido en agua hidrata al organismo y también le confiere grandes propiedades diuréticas. Es altamente desintoxicante. 

¿Cómo elaborar el jugo?

Necesitarás:

  • 5 rebanadas de melón
  • 1 taza de agua
  • Hojitas de menta fresca

Modo de elaboración:

  1. En el vaso de la licuadora agrega el melón y un poco de agua, procesa hasta obtener un líquido suave y terso.
  2. Añade hojitas de menta al gusto y un poco de hielo y vuelve a licuar.
  3. Sirve en una jarra y disfruta a lo largo del día.

Fuente