Loading...

image

 

Un amigo dentista me comentó sobre el tema: la blancorexia está llegando a nuestra sociedad por culpa de ver en las revistas dientes impecables, sonrisas de infarto (tanto que a veces hasta asusta) y bocas más que perfectas. La obsesión por tener los dientes más que blancos se está volviendo una realidad.

Pero no pienses que estas personas han vendido su alma al diablo por tener esta sonrisa, ni mucho menos: en la mayoría de las revistas puede ser que el causante de dientes tan blancos sea nada más y nada menos que el amigo de las celebrities: el PhotoShop.

Obsesión

A todas nos gusta vernos bien y con una sonrisa estupenda, pero cuando esto se vuelve una obsesión, cuando nos quita el sueño porque no podemos dejar de pensar en ello ni pensar en otra cosa… entonces estamos ante un problema mucho más serio que un simple deseo de belleza. Y es que la blancorexia es la obsesión por tener los dientes blancos (y si son impecables, mejor).

Cómo se consigue

Buscar la perfección llegando a los extremos no es sano para nada y siempre suele llevar a problemas. En cuanto a conseguir el blanco perfecto para los dientes parece que todo vale, como por ejemplo, las fundas de porcelana (desgasta los dientes sin necesidad), blanqueamientos repetidos (que afectan al esmalte natural) o la compra de productos por Internet que nadie asegura su eficacia ni sus efectos secundarios.

Y es que parece que todo vale para conseguir unos dientes blancos y perfectos para poder imitar las sonrisas de las celebrities más codiciadas de la pantalla y las revistas.

Atenta contra la salud

La blancorexia, como cualquier otra patología, es una obsesión que se lleva al extremo por lo que atenta contra la salud de quien lo padece.

No todo es válido y mucho menos aconsejable para llegar al ideal de belleza que tenemos en la cabeza y que la sociedad nos mete en la mente casi con calzador. Es bueno y bonito tener una sonrisa blanca y perfecta, pero con unos diente sanos y naturales.

Atención psicológica

Si esta patología no se detiene a tiempo o la persona no se da cuenta y va a más su comportamiento, como en toda obsesión, necesitará una atención psicológica adecuada y sobre todo un cuidado de los dentistas para que le ayuden a superar el proceso.

Fuente: Imujer