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El consejero delegado de la cadena de cafeterías Starbucks, Howard Schultz, ha pedido en una carta abierta a sus clientes en Estados Unidos en la que les pide que no lleven armas en sus establecimientos.

Muchos de los establecimientos se encuentran en lugares donde se permite portar armas”La presencia de un arma en nuestros establecimientos es inquietante y preocupante para muchos de nuestros clientes”, señala la carta, divulgada en la página de internet de la empresa y que aparecerá mañana como anuncio a toda página en periódicos de gran tirada, como USA Today, The Wall Street Journal o The New York Times.

En un país donde se repiten los tiroteos indiscriminados, Starbucks se ha convertido de forma involuntaria en un campo de batalla entre los partidarios de llevar armas en público y quienes defienden un control más estricto de la venta y porte de armas. Aunque la legislación varía entre estados, muchos de los casi 7.000 establecimientos propiedad de Starbucks se encuentran en lugares donde se permite portar armas en público y algunos grupos han organizado actos en cafeterías de la cadena.
Defensores de un control más estricto

Defensores de un control más estricto

En agosto pasado hubo un “Día de Aprecio por Starbucks” organizado por grupos favorables a llevar armas. La empresa cerró su cafetería de Newtown, la ciudad donde en diciembre pasado veinte niños y seis adultos murieron en un tiroteo escolar, a fin de evitar acoger ese evento.

Los partidarios de poder portar armas han usado nuestros establecimientos como escenario políticoSegún la nota, los partidarios de poder portar armas “han usado nuestros establecimientos como escenario político” para convocar actos que “de forma engañosa retratan a Starbucks como un defensor” de llevar armas en público, señala Schultz en su carta. “Para ser claro: No queremos estos acontecimientos en nuestros establecimientos”, recalca el consejero de Starbucks, que ha recibido protestas por la presencia de personas armadas en sus cafeterías.

Schultz aseguró, en entrevistas publicadas este miércoles, que la carta pública no tiene que ver con el tiroteo de Newtown ni con el de esta misma semana en Washington. Su objetivo es evitar que sus trabajadores tengan que enfrentarse a clientes armados.

En todo caso, Starbucks no prohibirá portar armas en sus establecimientos y sus trabajadores no pedirán a los clientes que las lleven que dejen el local y tampoco habrá carteles que señalen esta petición.