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Infinidad de veces escuchamos y leemos consejos respecto a la importancia de incorporar el pescado a nuestra dieta habitual. Sin embargo, quizá haya que tener ciertos cuidados, te contamos todo lo que debes saber sobre los pescados con mercurio.

El metil-mercurio, un peligro oculto en el pescado

Es una sustancia que contamina al pescado y las proporciones en que se encuentran varían según la especie que sea, el tamaño, su procedencia así como la edad, el entorno en que haya crecido y la dieta con la que fue alimentado.

Por un lado, hay que saber que en los fondos marinos existe el mercurio naturalmente, pero también hay otro añadido de modo externo que proviene del factor humano.

Explicándolo de forma simple, podría decirse que el mercurio se va depositando en los peces ya que lo absorben por medio de las branquias y cada vez que un pez grande come a otro más pequeño, este se contamian con el mercurio que tenía el pequeño; más tarde vendrá otro más grande aún y comerá a ese pez que a su vez había comido a otro. De este modo, la acumulación de mercurio va aumentando progresivamente.

La diferencia interesante a saber es que, cuanto más viven los peces, más mercurio acumulan, lo mismo ocurre con los peces de mayor tamaño.

Las consecuencias del mercurio en humanos

Nosotros también absorbemos el mercurio procedente de los alimentos y no lo podemos expulsar ya que nuestro organismo no se encuentra diseñado para ello; se va depositando en el tejido graso, en el cerebro y los huesos.

La carga tóxica que el mercurio genera en el cuerpo es más prejudicial en el sistema nervioso y en los fetos en desarrollo en el caso de las embarazadas, ya que la sustancia pasa a través de la placenta.

Qué pescado es mejor no comer

Shark
Ray
Pez espada
Barramundi
Gemfish
El reloj anaranjado
Ling
Atún rojo del Sur

Es mejor comer dos latas atún de 140 gramos por semana que filetes de atún; si escoges atún fresco, cuanto más pequeño, menor cantidad de mercurio tendrá. El salmón es mejor enlatado.

Tanto los mariscos como los peces antes nombrados pueden resultar nocivos para las mujeres embarazadas y por ende para sus bebés en desarrollo; para cubrir las necesidades de omega 3 se recomienda consumir aceite de linaza.

Los peces de lago también tienen mercurio, por eso lo ideal es disminuir el consumo para permitir al cuerpo que sobrelleve la carga tóxica de forma gradual.

Fuente: Imujer