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Elimina líquidos con esta sencilla cura diurética a base de pomelo y cebolla, dos alimentos medicinales con sorprendentes propiedades para la salud.

Descubre en este artículo cómo hacerlo, así como lo que te aportan estos dos ingredientes si los consumes a diario durante un mes.

Elimina líquidos desde el primer día
La cura depurativa que te proponemos en este artículo está orientada a facilitar la eliminación de los líquidos que se acumulan en el organismo y nos causan hinchazón y pesadez.

Si la sigues tal como te indicamos, desde el primer día vas a notar cómo tu cuerpo aumenta la cantidad de orina y te sientes más ligera y activa.

Para llevarla a cabo solamente necesitarás dos ingredientes principales: el pomelo y la cebolla. Además, también tendrás que beber mucha agua a lo largo del día, fuera de las comidas, para facilitar esta depuración.

Una manera de hacer más efectiva esta terapia consiste en facilitar la sudoración por medio de deporte o sauna.

El pomelo

El pomelo es una fruta cítrica con un toque amargo que se incluye en muchas dietas de adelgazamiento por su poder saciante y diurético, así como por sus virtudes para regular los niveles de insulina, los cuales están relacionados con la acumulación de grasa en ciertas partes del cuerpo.

Del pomelo se elaboran incluso extractos (con su semilla, que tiene una potente actividad antiséptica).

Para esta cura debemos usar pomelo ecológico para asegurarnos de que su peladura estará libre de pesticidas, ceras y cualquier tipo de sustancia que pueda interferir en la depuración.

La cebolla

La cebolla es un alimento medicinal rico en minerales como el magnesio, el calcio, el cobre, el hierro, el fósforo, el silicio o el azufre.

También contiene vitaminas A, B, C y E, así como los componentes aliína y alicina, los cuales también se encuentran en el ajo y son los que le otorgan muchos de sus beneficios.

La cebolla es una hortaliza que favorece la eliminación de líquidos gracias a su contenido en potasio, ácido glicólico, ácido cafeico, flavonoides y aceites esenciales.

Estos nutrientes combaten la retención de líquidos y sustancias residuales que se acumulan en nuestro organismo.

Además, es antiinflamatoria, antioxidante y antiséptica y nos ayuda a mejorar la función respiratoria y cardiovascular.

Agua de cebolla

¿En qué consiste la cura?
Para esta cura necesitaremos los siguientes ingredientes, cada día, durante un mes:

1 pomelo ecológico con su peladura
Estevia, si queremos endulzar el jugo de pomelo
1 cebolla mediana
Agua de mar, si queremos salar un poco el caldo

¿Cómo lo elaboramos?
Cada mañana prepararemos un jugo natural de pomelo de la siguientes manera:

Batiremos durante un minuto la pulpa del pomelo junto con un poco de agua y un trocito de la peladura de la fruta (no más de una cuarta parte). La colaremos. Podemos endulzarla con un poco de estevia.
Nos tomaremos esta bebida en ayunas y esperaremos media hora antes de desayunar.
Por la tarde nos prepararemos un caldo con una cebolla mediana del siguiente modo:

Trocearemos la cebolla y la pondremos a cocer con dos vasos de agua (400 ml) durante media hora.
Lo dejaremos entibiar, lo colaremos y nos lo beberemos por la tarde, separado de la merienda y de la cena. Le podemos añadir un poco de agua de mar si queremos tomarlo salado.
La cebolla que sobra la podemos usar para guisos, tortillas, cremas de verduras, etc.
El caldo lo podemos dejar ya preparado para dos o tres días, con las cebollas correspondientes. Sin embargo, el zumo de pomelo debemos prepararlo siempre al momento.

La cebolla

Otros consejos
Elimina líquidos de manera más rápida y efectiva siguiendo estos consejos:

Eliminaremos la sal de mesa de nuestra alimentación y consumiremos, en pequeñas cantidades, sal marina o sal del Himalaya. Todavía mejor si consumimos agua de mar para salar los platos.

Podemos potenciar el sabor de las recetas con especias como el curry o la cayena, con ajo en polvo, limón, vinagre, plantas aromáticas como el orégano, el perejil, la albahaca, etc.

Evitaremos las comidas precocinadas, los quesos curados, las patatas fritas y los alimentos enlatados que contienen grandes cantidades de sal.

Además del zumo de pomelo y el caldo de cebolla deberíamos también cada día beber un litro y medio de agua, separado de las comidas.

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