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La cúrcuma se ha convertido en objeto de investigación para la medicina ya que, hasta el momento, se han podido confirmar muchas propiedades con gran relevancia para lo que tiene que ver con la salud del organismo.

Aunque en muchos lugares del mundo la conocen por su particular sabor y color aprovechado en la gastronomía, lo cierto es que, desde los tiempos más antiguos, se ha valorado como un increíble remedio para prevenir y tratar diversas enfermedades.

En la actualidad esta especia sigue ganando un lugar muy importante entre los tratamientos alternativos gracias a su acción antiinflamatoria y analgésica que puede ayudar a aliviar diferentes patologías.

Si bien gran parte de sus nutrientes y bondades se pueden absorber mediante su inclusión en diversos platos, el consumo de su té se está haciendo cada vez más popular por representar una manera más efectiva de disfrutarlos al máximo.

Beneficios del té antiinflamatorio de cúrcuma

Las propiedades antiinflamatorias de la cúrcuma hacen de este té un remedio efectivo para aliviar los síntomas y el dolor de afecciones como:

La artritis reumatoide.
Osteoartritis.
Colitis ulcerosa.
Uveitis anterior crónica.
Dolor en las articulaciones.
Dolores de espalda.

Además de las virtudes mencionadas, este té podría tener efectos positivos en el alivio de diversos trastornos cutáneos y otras enfermedades que aquejan con frecuencia a la población.

Mejora la digestión

Cuenta con propiedades carminativas gracias a agentes activos como el eugenol y el zinzibereno, los cuales ayudan a aliviar cólicos flatulentos al estimular la eliminación de gases del intestino.

En particular, la cúrcuma está considerada como una especia digestiva, ya que estimula la secreción de moco gástrico y mejora la digestión de los alimentos.

Protege de enfermedades cardiovasculares

Tiene propiedades cardioprotectoras al disminuir los efectos del estrés oxidativo causado por los radicales libres. Su capacidad para incrementar las enzimas antioxidantes podría ser beneficiosa para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón.

También ha demostrado evitar la coagulación de la sangre, lo que ayuda en la prevención de enfermedades como la aterosclerótica vascular o la aterosclerosis.

Apoyado con una buena alimentación, su consumo podría resultar bueno para controlar los niveles de colesterol y triglicéridos.

Protege el hígado

Sus componentes antioxidantes actúan como un tónico biliar y facilitan la desintoxicación del hígado para garantizar su buen funcionamiento.

La curcumina, su compuesto activo, podría ayudar a reducir la inflamación y apoyaría el proceso de digestión de las grasas.

Antidepresivo

En la medicina tradicional china, este té se ha utilizado como complemento al tratamiento contra la depresión y otros trastornos de tipo afectivos.

Los activos de la raíz estimulan el sistema nervioso, aumentan las defensas del cuerpo y mejoran el estado de ánimo al incrementar los niveles de serotonina.

Fortalece las defensas del cuerpo

Es una fuente de vitaminas y minerales que fortalecen el sistema inmunológico para aumentar las defensas contra los virus y bacterias que causan infecciones.

Su ingesta regular podría ser muy eficaz en la prevención de afecciones asociadas al sistema respiratorio, como es el caso de:

La gripe.
Los catarros.
El refriado.
Las alergias.
El asma.
La bronquitis.

Receta del té antiinflamatorio de cúrcuma

La elaboración de un té antiinflamatorio de cúrcuma es tan sencilla como la de cualquier otra infusión. Algunos recomiendan combinarla con especias como la pimienta negra y el jengibre para potenciar sus efectos en la salud.

Ingredientes

1 litro de agua
1 cucharadita de cúrcuma molida (5 g)
Miel o limón (opcional)

Preparación

Coloca a hervir el litro de agua hasta que llegue a ebullición.
Cuando esté listo, agrégale la cúrcuma, reduce el fuego y permite que se realice la decocción durante 10 minutos.
Cuela el té a través de un tamiz y añádele un poco de miel o limón al gusto.
Contraindicaciones
Puede presentar efectos secundarios si se consume más de la dosis recomendada.

Estos efectos incluyen principalmente la diarrea y el efecto anticoagulante sanguíneo. Por esto, quienes tienen hemofilia deberían abstenerse de consumirla.
Podría provocar contracción en la vesícula biliar, razón por la cual los pacientes con cálculos biliares también deben evitarla.
Por sus compuestos activos, su ingesta podría intervenir en los efectos de fármacos como antiácidos, antiinflamatorios, anticoagulantes y antidiabéticos.
Las mujeres embarazadas, los diabéticos, personas con tensión alta o que padecen de úlcera gastrointestinal deben consultar al médico antes de preparar esté té o incluir la especia en sus platos.

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