Kim Kardashian y Kanye West están en la recta final para el nacimiento de su tercer hijo, que tendrán por medio de un vientre de alquiler.

Los preparativos han sido muchos e incluso el fin de semana la estrella de Keeping up with the Kardashians (E!) deslumbró con un glamoroso baby shower para celebrar el inminente arribo de su nenita.

Sin embargo, las afiladas lenguas no han cesado desde que se supo que al fiestón no estuvo invitada la propia madre biológica de la criatura y ahora Kardashian, de 36 años, ha contestado a las críticas.

“Vi en las redes que la gente estaba diciendo hoy algo así como que ‘¿invitaste a su [madre] subrogada al shower? ¿está invitada?’ “, explicó Kardashian al aparecer en el show The Real. “¿Cuáles son las reglas? No existen reglas y yo estoy tratando de entenderlo todo. Pero yo quise ser abierta respecto a mi situación porque esto es por lo que estoy pasando”, exclamó.

“Es que hasta… mi baby shower“, prosiguió la multimillonaria empresaria sobre la controversia. “Yo estaba como que ‘¿debo hacerme un baby shower? ¿qué hago?’ “, explicó. “Y pensé que quería que [mi hija] North viviera, ya saben, la fiesta”, confesó.

“Vamos a recibir a su pequeña hermanita. Y eso realmente puso a todos de humor [para la fiesta]”, finalizó la socialité, quien también habló largo y tendido sobre las múltiples cirugías a las que se sometió para poder concebir y su lucha por tener más hijos.

Cuando se confirmó la noticia de su tercer hijo, se dijo que tanto Kim como su marido estaban trabajando muy de cerca con la futura madre para que estuviera “saludable” de cara al parto. Se desconoce la identidad de la mujer, pero se sabe que ronda los 20 años y que ha sido madre anteriormente.

Hace solo unos días, Kardashian hizo olas al confesar que el proceso ha sido mucho más duro de lo que imaginó. “Definitivamente es una experiencia mucho más difícil de lo que anticipé, sobre todo en el aspecto de no tener control”.