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Una circulación sanguínea con problemas es un síntoma de mala salud y un factor de riesgo para el desarrollo de otras enfermedades y padecimientos. Puede obedecer a varias causas, pero las más frecuentes son un elevado índice de colesterol en sangre y una alimentación poco saludable, en la que se consumen muchos alimentos salados y pocos ricos en fibra.

Para compensar los efectos de una mala circulación sanguínea desde casa hay muchas cosas que podemos hacer, algunas de las cuales explicamos a continuación.

Minimizar el consumo de grasas saturadas

El consumo frecuente y desmesurado de alimentos ricos en grasas saturadas contribuye a elevar los niveles de colesterol en sangre, una de las principales causas de una mala circulación sanguínea.

Por ello, reducir la ingesta de esos alimentos, como carnes rojas, embutidos, lácteos no descremados y las grasas trans de la de la bollería industrial y los platos precocinados, así como muchos más, es una excelente forma de contribuir día a día al cuidado y mejoría de la circulación.

Hacer ejercicio físico

Practicar ejercicio físico con frecuencia, de acuerdo a la edad y condiciones generales de cada cual, también es una importante medida para la mantención de una óptima función circulatoria.

Se dice que quien mueve las piernas, mueve el corazón, y en tal sentido no hará falta hacerse adictos al gymn, ya que basta con entre 30 y 45 minutos al menos cuatro o cinco veces por semana.

El ejercicio puede ser tan simple como caminar más de 40 minutos por jornada. Lo importante es vencer el sedentarismo y poner nuestros músculos y sistemas circulatorio y cardiovascular a funcionar con mayor celeridad.

Mantener una alimentación saludable

A tono con el primer consejo, este dicta mantener en todo momento una alimentación saludable, regida por una dieta equilibrada e integral.

Como parte de esta deben abundar los alimentos de origen vegetal, sanos por naturaleza, al igual que aquellos ricos en fibra, ya que favorecen la circulación sanguínea al propiciar la eliminación de colesterol.

Vigilar el colesterol, azúcar y tensión arterial

Vigilar y controlar nuestros niveles de colesterol y azúcar en sangre son acciones importantes para la prevención y mejoría de una mala circulación sanguínea. Estos parámetros están estrechamente ligados, como también lo está la hipertensión arterial, que puede controlarse mediante la disminución del consumo de sal y el aumento en la ingesta de alimentos ricos en potasio.

Mantener un control sobre el peso corporal

Relacionados con la mala circulación están también la obesidad y el sobrepeso y no solo porque en la mayoría de los casos se corresponden con un colesterol elevado.

Estas condiciones arremeten y afectan al organismo y todas sus funciones en general, aunque la circulatoria, que es la que nos ocupa, es una de las primeras en sufrir las consecuencias negativas.

Despojarse de hábitos negativos

Hábitos negativos y poco saludables como fumar y beber alcohol en exceso también impactan negativamente sobre la circulación. Por ello, uno de los mejores consejos que se pueden dar al respecto es dejar de lado el tabaco y las bebidas alcohólicas, a las que solo vale la pena acudir ocasionalmente y en pocas cantidades, como parte de festejos o eventos sociales.

Apoyarse en suplementos y plantas medicinales

Además de todo lo anterior, para mejorar la circulación sanguínea resultan muy útiles también varios suplementos médicos y alimenticios, y muchas plantas con propiedades medicinales.

Como ejemplo podemos citar la vitamina C y varios bioflavonoides, complementos que ayudan a la salud vascular por el reforzamiento de los vasos sanguíneos que propician.

Asimismo, el ajo puede consumirse y valorarse como un buen amigo de la circulación, por sus propiedades vasodilatadoras, como también puede hacerse con el Ginkgo Bilobael rusco, la vid roja, castaño de indias, ortiga verde, romero, olivo y muchas más plantas y suplementos naturales.

Antes de finalizar no pueden dejar de mencionarse los suplementos de omega 3 altamente concentrados, ya que su consumo, tal cual indiquen los médicos, favorece una reducción del colesterol y una mejoría inmediata de la circulación sanguínea, aunque para ello deben instrumentarse en la vida cotidiana la mayor parte de estos consejos.

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