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La polémica Miley Cyrus no olvida la ocasión en la que probó la ayahuasca, una bebida alucinógena utilizada por los pueblos indígenas amazónicos, ya que le encantó la forma en la que le hizo sentir y entender quién es ella realmente.

“Creo que la ayahuasca es curativa. Solo la he probado una vez, pero me gustaría probarla de nuevo. Me encantó lo que me hizo. Todos pensamos que somos buenas personas pero yo quería saber si era así de verdad, en lo más profundo de mi corazón y de mi alma. Quería saber si era realmente la persona que yo creía que era. Cuando estaba en mi ‘viaje’, en lo que me fijé fue en los animales. En los diferentes animales: delfines, focas y jirafas. Es una locura. Esto fue una semana antes de la gala del Met. Así que en el Met yo estaba en plan: ‘Chicos, nada de esto importa’”, cuenta la artista al periódico.

En abril de 2014 Miley quedó devastada cuando a su querido perro Floyd lo mataron unos coyotes, pero la cantante tuvo la oportunidad de cuidarlo durante tres horas tras visitar a un sanador chino, lo que le llevó a convencerse de que la “energía” de su mascota se transfirió a su amigo Wayne Coyne, de los Flaming Lips, lo que les unió mucho más.

“Esto va a sonar a locura pero un sanador chino me puso en un estado en el que mi perro salía de mis pulmones y acababa en mi hombro. Cuidé a mi perro durante tres horas. Le dije que tenía que dejarlo ir y sacar su energía. Creo que de alguna forma su energía se mezcló con la energía de Wayne. Lo que mi perro era para mí, ahora lo es Wayne”, contó.

Pero aunque Miley asegura que está “enamorada” del roquero de 56 años, ella insiste en que su relación nunca se convertirá en algo “sexual”.

“Lo es todo para mí. Ni siquiera nos puedes definir. Estoy enamorada al 100% de Wayne, y Wayne está enamorado de mí, pero no es nada sexual. Eso sería de mal gusto”, añadió Miley.

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