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Viendo la mujer sofisticada y elegante que es hoy en día, cuesta imaginar que Natalia Jiménez fuera alguna vez una “hippie con chanclas” poco amiga de ponerse tacones. Pero sí, la cantante tuvo que aceptar cambiar su forma de vestir demasiado desenfadada para la industria musical para poder saltar a la fama junto al grupo La Quinta Estación.

“Yo he cambiado cosas de mí misma, pero porque yo he querido. Por ejemplo, antes iba de hippie con mis chanclas y mis pantalones de campana por la vida, y llega un momento en el que te tienes que poner un tacón y una faldita y te tienes que bañar”, explica divertida la intérprete en una entrevista a Super Latina TV, haciendo hincapié en todo momento en que fue una decisión suya: “Son cosas que he querido cambiar yo porque sabía que me beneficiaban”.

Sin embargo, Natalia nunca ha aceptado cambiar ningún rasgo de su personalidad por mucho que se lo aconsejaran.

“Ha habido personas a lo largo de mi carrera que sí me han dicho: ‘Ay, no te rías tanto. No hables tanto, no digas esto ni aquello. No te rías así’. Y hay gente que termina haciéndolo, pero yo tengo un carácter muy fuerte y no me vas a decir cómo me tengo que reír porque vamos a acabar mal. Soy lo que soy, fuera y dentro de la cámara”.

Lo único que sí ha cambiado de Natalia ha sido su acento, ya que al trasladarse a México con apenas 20 años tuvo que aprender a hablar español de nuevo.

“Fue difícil la adaptación porque cuando yo llegué a México era un país distinto, con costumbres distintas… ¡con un español distinto! Era terrible, tuve que aprender el español otra vez. Fue muy divertido porque me vacilaba mucho la gente, pero yo me reía mucho”.

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