Las frutas representan un inagotable abanico de sabores, aromas y colores que además proporcionan buena parte de los nutrientes que el cuerpo necesita. Un claro ejemplo de estas virtudes es el tamarindo, que contiene un alto valor nutritivo, lo que lo hace ideal para consumir en forma habitual. Por ello, Natulac lo lleva a la mesa del venezolano de la manera más práctica para su ingesta.  Originario de África tropical, el tamarindo se desarrolla muy bien en la tierra venezolana. Pertenece a la orden de las leguminosas y su principal producto es su pulpa carnosa y ácida que es fuente rica de vitaminas e importantes minerales, por lo que es muy apreciada para la elaboración de agua fresca o néctares.  Fueron los árabes los primeros en tener conocimiento de las propiedades de esta especie, conocida en Europa como “tamarindo de la India”. Los comerciantes lo introdujeron al Asia y su nombre deriva del árabe “tamare” (dátil) e “hindi” (indio), que significa dátil de la India, siendo éste el que dio origen a su nombre botánico: Tamarindus Indica. El fruto fue conocido desde la Edad Media en Europa y fue descrito en 1298 por Marco Polo y, en 1565, por García D’Orta quien lo describe como un recurso muy valioso.  La pulpa constituye el 40% de la vaina y es fuente de vitamina C y B. 100 gramos de fruto maduro contienen 115 calorías, 3 gramos de proteína y 18 gramos de carbohidratos. Su acidez obedece a la presencia de ácido tartárico, acético y ascórbico. También contiene tiamina, vitamina indispensable para el buen funcionamiento de los nervios, los músculos y el sistema digestivo.  Diversos estudios señalan que el tamarindo posee propiedades medicinales, entre ellas, antioxidantes naturales y fibras que ayudan a reducir el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares.  Los aportes nutricionales de esta fruta es lo que ha hecho que Industria Maros C.A, a través de su marca estrella Natulac, la utilice como insumo para la elaboración de ricos néctares procesados y envasados con los más altos estándares de calidad que le permiten a los consumidores venezolanos, disfrutar de un alimento cuyos nutrientes, sabor, olor, color y textura están protegidos y garantizados por más de 10 meses luego de su fabricación.  Actualmente está disponible en envases de aluminio, comúnmente llamados “latas”, y en botellas moldeadas de vidrio que contribuyen a la protección y presentación del producto de producción 100% nacional. Una vez más Natulac apoya y respalda al productor local al utilizar materia prima sembrada y cosechada en la región de los Llanos centrales del país.

 

Las frutas representan un inagotable abanico de sabores, aromas y colores que además proporcionan buena parte de los nutrientes que el cuerpo necesita. Un claro ejemplo de estas virtudes es el tamarindo, que contiene un alto valor nutritivo, lo que lo hace ideal para consumir en forma habitual. Por ello, Natulac lo lleva a la mesa del venezolano de la manera más práctica para su ingesta.

Originario de África tropical, el tamarindo se desarrolla muy bien en la tierra venezolana. Pertenece a la orden de las leguminosas y su principal producto es su pulpa carnosa y ácida que es fuente rica de vitaminas e importantes minerales, por lo que es muy apreciada para la elaboración de agua fresca o néctares.

Fueron los árabes los primeros en tener conocimiento de las propiedades de esta especie, conocida en Europa como “tamarindo de la India”. Los comerciantes lo introdujeron al Asia y su nombre deriva del árabe “tamare” (dátil) e “hindi” (indio), que significa dátil de la India, siendo éste el que dio origen a su nombre botánico: Tamarindus Indica. El fruto fue conocido desde la Edad Media en Europa y fue descrito en 1298 por Marco Polo y, en 1565, por García D’Orta quien lo describe como un recurso muy valioso.

La pulpa constituye el 40% de la vaina y es fuente de vitamina C y B. 100 gramos de fruto maduro contienen 115 calorías, 3 gramos de proteína y 18 gramos de carbohidratos. Su acidez obedece a la presencia de ácido tartárico, acético y ascórbico. También contiene tiamina, vitamina indispensable para el buen funcionamiento de los nervios, los músculos y el sistema digestivo.

Diversos estudios señalan que el tamarindo posee propiedades medicinales, entre ellas, antioxidantes naturales y fibras que ayudan a reducir el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares.

Los aportes nutricionales de esta fruta es lo que ha hecho que Industria Maros C.A, a través de su marca estrella Natulac, la utilice como insumo para la elaboración de ricos néctares procesados y envasados con los más altos estándares de calidad que le permiten a los consumidores venezolanos, disfrutar de un alimento cuyos nutrientes, sabor, olor, color y textura están protegidos y garantizados por más de 10 meses luego de su fabricación.

Actualmente está disponible en envases de aluminio, comúnmente llamados “latas”, y en botellas moldeadas de vidrio que contribuyen a la protección y presentación del producto de producción 100% nacional. Una vez más Natulac apoya y respalda al productor local al utilizar materia prima sembrada y cosechada en la región de los Llanos centrales del país.

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