luis abinader

El candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, consideró que más que un pacto político, el suscrito entre el presidente Danilo Medina y Miguel Vargas, es la continuidad de un negocio.El líder político habló en la Casa Nacional del PRM, al recibir a renunciantes e importantes dirigentes nacionales del PRD, entre los que están, el comunicador Alex Díaz, precandidato a alcalde de San Francisco de Macorís; Ulises Rodríguez, presidente provincial perredeísta de Santiago; Carmen Leyda Scarfullery, proclamada candidata a senadora y presidenta de las mujeres perredeístas de la provincia Peravia y Bienvenido Santana Güilamo, presidente provincial del PRD en La Romana, quienes se integraron al PRM acompañados por decenas de otros dirigentes.

“Ese acuerdo es la continuidad de un negocio que pretende detener el cambio que necesita y quiere el pueblo, un pacto que se hace en base al reparto de privilegios para ellos y sus asociados en el gobierno”, respondió al ser preguntado su reacción sobre el pacto de apoyo del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) a la repostulación del presidente Medina a las próximas elecciones.

“Ahora la elección queda clara: de un lado el cambio para mejorar las condiciones de vida de la gente, para hacer renacer la esperanza y la confianza en un merecido bienestar y del otro lado el negocio de quienes quieren el continuismo de la inseguridad, el alto costo de la vida, el desastre de los hospitales, el desempleo, los apagones y otros males”, subrayó el candidato presidencial del PRM y los partidos Humanista, Dominicanos por el Cambio, Frente Amplio y otras organizaciones políticas y sociales conocidas como la Convergencia.

Agregó que si a alguien le quedaba alguna duda, ayer quedó claro que el PRD ha sido vendido a la ambición continuista de Danilo Medina y su grupo en el PLD. Ellos estaban juntos hace tiempo, eso de ayer no suma nada nuevo, es historia conocida que nada cambia”, expuso.

Estimó que el hecho del presidente Medina precipitar su campaña electoral, cuando aún faltan 8 meses para las elecciones, desmiente la falsa apreciación de alta aceptación en el mercado electoral , con un elevado costo que saldrá de los bolsillos de los contribuyentes, de los tantos impuestos que cobra el gobierno a las familias y a las empresas, de los sobreprecios de los combustibles y la tarifa eléctrica, del pago del despilfarro y los sueldos multimillonarios de unos cuantos funcionarios.

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