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Jason Dalton era reacio a hablar al principio porque, como le dijo a la policía, no quería parecer un “loco”.

Sin embargo, con un poco de presión, lo hizo, dándole a los investigadores una idea de lo que estaba pasando por su mente el día de la masacre en Kalamazoo.

 Dalton ha sido acusado de matar a seis personas y de herir a otras dos en el oeste de la ciudad de Michigan durante un lapso de 5 horas, el 20 de febrero, entre una carrera y otra como conductor de Uber.

Poco después de los tiroteos, le dijo a los investigadores que la aplicación Uber lo “convirtió en una marioneta” y que “tomaba el control de todo su cuerpo”, según documentos dados a conocer el lunes y publicados por WDIV-TV, afiliada de CNN en Detroit.

“Le pregunté a Dalton por qué llevaba su arma esa noche y él dijo que la aplicación Uber literalmente se apoderó de su cuerpo y mente”, decía el documento. “Dalton explicó que cuando el símbolo (de Uber) se pone en negro, literalmente toma el control sobre él”.

A principios de este mes, un fiscal dijo que Dalton sería sometido a una evaluación psiquiátrica para determinar su capacidad de comparecer en juicio.

Dalton, de 45 años de edad, ha sido acusado de seis asesinatos. La policía ha dicho que él no tiene un historial de problemas de salud mental. Él aún tiene que declararse culpable o inocente.

Los comentarios que Dalton les hacía a los investigadores a veces eran inconexos. Les dijo que “él no es un asesino y que sabía que ha asesinado”, según los documentos.

Cuando le preguntaron si tenía algo que decirles a los padres del niño que asesinó, dijo: “lo siento”.

‘Tú no eres de ese tipo de persona que va por ahí asesinando gente, ¿cierto? ‘

Una sensación de miedo se extendió por la cervecería “Bell’s Brewery” la noche del 20 de febrero.

El personal había impuesto un cuasi-confinamiento (el propietario cerró la puerta, pero dejaba salir a la gente si quería) después de enterarse de una serie de tiroteos al azar, según le dijo el patrono Kelly Bainbridge a CNN esa noche.

Bainbridge y su novio decidieron permanecer en la fábrica de cerveza, pero algunos decidieron irse.

Un hombre y su familia que optaron por salir de la cervecería no se sentían seguros caminando con un pistolero suelto, según los registros de la policía.

Así que tomaron un Uber; Dalton los recogió.

Cuando alguien en el asiento trasero mencionó lo del pistolero, el hombre le preguntó bromeando a Dalton si era él.

“Simplemente estoy cansado”, respondió Dalton.

Un poco más tarde el domingo por la mañana, él recogió a otro grupo de pasajeros.

Ellos se dieron cuenta que tanto el modelo como la marca del auto coincidían con el vehículo que la policía estaba buscando en relación a los tiroteos, según los registros de la policía.

“Usted no es el tipo que anda por ahí matando a la gente, ¿cierto?”, preguntó uno de ellos en broma.

“Eso es una locura”, respondió.

“De ninguna manera soy ese tipo”.

A la fuga

Dalton le disparó a su primera víctima unas horas antes, aproximadamente a las 5:42 p.m.

Sin embargo, empezó a actuar de manera irregular desde el inicio del día, de acuerdo con registros de la policía. Uno de sus pasajeros de Uber les dijo a las autoridades que estaba en el auto cuando Dalton empezó a darse a la fuga.

El viaje comenzó a las 4:30 p.m. y todo era normal al inicio. El pasajero (cuyo nombre fue editado, pero es identificado como masculino) se sentó en frente; cuando se metió al auto había un pastor alemán negro sentado en la parte posterior.

Cuando se dirigían a la casa del amigo del pasajero, Dalton recibió una llamada.

Recibió la llamada a través de algún tipo de dispositivo Bluetooth, lo suficientemente alto como para que el pasajero escuchara. Dijo que la voz en el otro extremo se oía aguda y sonaba “exasperada”. La conversación duró aproximadamente un minuto (los registros telefónicos muestran que Dalton recibió una llamada telefónica de su esposa a eso de las 4:40 p.m. ese día).

Una vez que Dalton colgó, entonces las cosas se tornaron peligrosas.

Él comenzó a conducir rápido y de forma errática… primero en dirección contraria, luego se pasó las señales de alto y pasó rozando un auto. Dalton salió a toda velocidad, volteó a ver al auto que golpeó, pero siguió adelante.

Se pasó otros dos semáforos, luego iba a una velocidad media y condujo en el lado equivocado de la carretera para pasar el tráfico.

En ese momento, el pasajero dijo que le estaba gritando a Dalton para que parara y lo dejara salir. Dalton le gritó de regreso y le preguntó dónde estaba la casa de su amigo (destino del pasajero).

Dalton frenó de golpe, momento en el que el pasajero saltó del auto y se fue corriendo.

El informe encaja con el de un hombre que trabaja en la cervecería Bell’s Brewery, le dijo Matt Mellen a WWMT, afiliada de CNN.

La primera víctima

Dalton le disparó a su primera víctima, Tiana Carruthers, en un complejo de apartamentos en frente de su hija, dijo la policía.

Carruthers le dijo a la policía que alguien que conducía un SUV plateado la hirió mientras estaba caminando, según documentos policiales obtenidos por CNN.

El conductor le preguntó si era determinada persona (nombre que fue editado), a lo que ella dijo que no. En el asiento trasero notó a un perro grande color negro que parecía un pastor alemán, ladrando furiosamente.

El auto luego siguió adelante, pero dio la vuelta y se dirigió hacia ella.

Desde una distancia aproximada de 2 a 3 metros, el conductor sacó una pistola. No dijo nada, pero comenzó a disparar contra ella.

‘Ella sabría que era él’

Dalton le dijo a su esposa esa noche que creía que un taxista enfadado estaba arremetiendo contra él, ya que, como conductor de Uber, le estaba quitando clientes a las compañías de taxis tradicionales, de acuerdo con documentos obtenidos por CNN.

En una entrevista con la policía la noche del tiroteo, la esposa de Dalton dijo que llegó a la casa de sus suegros esa noche y encontró a su esposo hablando por teléfono tratando de llegar a un acuerdo por un aparente accidente automovilístico que sufrió en un Chevy Equinox plateado.

Dalton dijo que el taxista lo pasó rozando y le disparó. Afirmó que el mismo conductor casi lo sacó de la carretera la semana anterior.

Luego, Dalton subió las escaleras, tomó un arma y se la entregó a su mujer, diciéndole que no era seguro estar sin ella.

Se dirigió al auto plateado y trató de salir, pero no arrancó. Así que decidió llevarse el auto Chevy HHR color negro que su esposa conducía.

Antes de partir, le dijo a su esposa que no podía volver a trabajar y que los niños no podían volver a la escuela.

Ella le preguntó de qué estaba hablando; él le dijo que consultara las noticias más tarde.

“Él dijo que probablemente no dirían su nombre, pero que tan pronto cuando viera las noticias ella sabría que se trataba de él”, decía el informe.

La concesionaria

Unas cuatro horas después del primer tiroteo, Richard Smith, de 53 años, y su hijo Tyler, de 17 años, estaban en la concesionaria viendo un auto esa noche, dijo la policía.

Ellos se estacionaron cerca de un BMW que estaba a la venta. Las luces del predio estaban apagadas.

Una mujer y su esposo (sus nombres también fueron editados) estaban conduciendo cerca de la concesionaria cuando creyeron oír petardos.

Entonces, la mujer le dijo a la policía, que vio a la derecha y vio a un hombre con una pistola de mano negra, apuntando a dos personas. Los vio caer al suelo y el humo procedente de la pistola.

Tanto Smith como su hijo fueron pronunciados muertos en la escena.

La policía dijo que Dalton cometió el último tiroteo en el estacionamiento de un restaurante Cracker Barrel minutos más tarde, matando a Dorothy Brown, de 74 años; Barbara Hawthorne, de 68 años; Mary Lou Nye, de 62 años; y Mary Jo Nye, de 60 años.

La policía dijo que Abigail Kopf, de 14 años, también recibió un disparo en el estacionamiento de Cracker Barrel. La semana pasada, ella estaba lista para salir del hospital y ser llevada a un centro de rehabilitación, de acuerdo con una página de Go Fund Me creada por un amigo de la familia. Se trasladó al centro el martes pasado.

El lunes, una nueva fotografía fue publicada en la página Go Fund Me, en la que aparecía Abigail riendo en la cama con su hermana.

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