Grupos proinmigrantes se mantienen en ascuas

Washington.- Este viernes, el Quinto Circuito de Apelaciones en Nueva Orleans, Louisiana abre el telón a una serie de audiencias para definir el futuro de los alivios migratorios para cerca de cinco millones de indocumentados.

El desenlace de la batalla es difícil de predecir ya que dos de los tres jueces en el panel que presidirá la audiencia son de corte conservador, pero ese mismo tribunal también ha dado la razón a la Administración Obama en el pasado.Durante la audiencia, los jueces Stephen A. Higginson, Walker Elrod, y Jerry E. Smith –éstos dos últimos de línea conservadora- escucharán los argumentos de los 26 estados que exigen la eliminación permanente de los alivios migratorios, al señalar que la inmigración ilegal ha perjudicado a la economía.También escucharán las justificaciones del gobierno federal, que defiende los beneficios de la expansión del programa de “acción diferida” (DACA) para “Dreamers”, y otro similar para adultos, “DAPA”, y quiere ponerlos en marcha de inmediato. 

Gobierno pide luz verde

El gobierno pide que este tribunal anule el fallo del juez federal en Brownsville, Texas, Andrew Hanen, que frenó temporalmente los alivios migratorios el pasado 16 de febrero.

La semana pasada, Hanen rechazó la apelación del Departamento de Justicia, que está decidido a llevar el caso hasta el Tribunal Supremo si es necesario.Aunque no se prevé que el panel de tres jueces emita ese mismo día su fallo, la posibilidad de que también éste frene los alivios migratorios mantiene en ascuas a los activistas pro-inmigrantes.Sin embargo, para Marielena Hincapié, directora ejecutiva del Centro Nacional para Leyes de Inmigración (NILC, en inglés), “DACA” y “DAPA” están a salvo porque, a su juicio, tienen una base legal sólida.“Aún los jueces más conservadores deberían fallar a favor de la Administración Obama. Aunque este asunto tendrá sus altibajos en las cortes, nuestro movimiento se mantiene fuerte, porque estas acciones migratorias son para mantener unidas a nuestras familias y comunidades”, dijo a este diario Hincapié.Esa misma pasión expresan en contra de los alivios migratorios líderes y grupos conservadores en EEUU, que culpan a los inmigrantes –legales o no- de la depresión salarial, un incremento del gasto público, y un aumento de la criminalidad.

Formidables Contrincantes

El abogado que representa al gobierno federal en este caso, Benjamin C. Mizer, tendrála opción de apelar un posible fallo en contra de la Administración ante todo el pleno de 15 jueces del tribunal del quinto circuito de apelaciones, que tiene jurisdicción sobre los casos presentados en Texas, Luisiana y Mississipi.

Con una larga trayectoria legal en Ohio y Washington, Mizer no es ajeno a la controversia ni a casos difíciles, si bien en esta ocasión afronta a 26 gobiernos estatales, 24 de los cuales están bajo dominio republicano.Mizer tendrá un cara a cara con el abogado del gobierno estatal de Texas, Scott Keller, quien representará a los 26 demandantes y también tiene un fuerte historial.

Batalla campal por los inmigrantes

Previo a la audiencia del próximo viernes, grupos cívicos de todo el país han presentado documentos ante ambos tribunales para respaldar a sus respectivos bandos.

Varios grupos pro-inmigrantes han organizado para este viernes protestas pacíficas frente al tribunal en una zona céntrica de Nueva Orleans, emblemática ciudad sureña que ha sido transformada por los inmigrantes tras el huracán “Katrina”.Trabajadores inmigrantes y activistas de grupos cívicos, religiosos y sindicalistas prevéncontinuar sus actos de protesta durante el fin de semana, en los que darán testimonios sobre la importancia de defender los alivios migratorios en los tribunales y en las trincheras.“Desde el principio esta demanda solo ha buscado un golpe publicitario de gobernadores y fiscales anti-inmigrantes para postegar un alivio para familias como la mía. Ya sea acá en Nueva Orleans, o en el Tribunal Supremo, ganaremos”, dijo a este diario Evelyn Servin, activista de la Coalición de la Alabama para la Justicia de los Inmigrantes, quien viajó 6 horas por tierra hasta Nueva Orleans para participar en la protesta.

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