La empresa fabricante de autos Ford afirmó este martes que canceló sus planes de construir una planta de producción en México. En lugar de eso, afirma que invertirá 700 millones de dólares en Michigan, creando 700 nuevos empleos en Estados Unidos.

El director ejecutivo de la compañía, Mark Fields, le dijo a CNN que la expansión en Estados Unidos es un “voto de confianza” al entorno pro negocios que promueve Trump.

Fields también dijo que Ford “no tiene un trato con Trump … hacemos lo que es correcto para nuestro negocio”.

En un comunicado, el Gobierno de México lamentó la cancelación del proyecto que se iba a realizar en San Luis Potosí.

“El gobierno de la República reitera su compromiso de seguir haciendo de México un país más competitivo para la inversión nacional y extranjera, tal como lo demuestra su ascenso de seis lugares en el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial en 2016, lo que ha permitido atraer 127 mil millones de dólares de inversión extranjera directa en lo que va de esta administración. Asimismo, México reafirma su posición frente a un esfuerzo de modernización del TLCAN que fortalezca las capacidades competitivas de América del Norte y de cada uno de sus integrantes”, añade la comunicación.

El anuncio de Ford llega el mismo día en que el presidente electo Donald Trump amenazara a otro fabricante de autos a través de su cuenta de Twitter.

“General Motors está enviando el modelo de fabricación mexicana del Chevy Cruze a concesionarios en Estados Unidos libre de impuestos por cruzar frontera. Fabríquenlo en Estados Unidos o paguen un alto impuesto transfronterizo”, tuiteó Trump.

En un comunicado, General Motors aseguró que todos los modelos sedán del Chevrolet Cruze que se venden en Estados Unidos son fabricados en Lordstown (Ohio) y confirmó que el único modelo del Cruze que hace en México es el hatchback, aunque se trata de un automóvil fabricado para el mercado global “del cual se venden muy pocas unidades en Estados Unidos”.

Trump presumió en noviembre pasado que había evitado que Ford moviera a México los empleos de una de sus plantas ubicada en Kentucky.

Sin embargo, la compañía automotriz no había dicho que entre sus planes estuviera el traslado de esa planta ensambladora en Louisville, Kentucky, al país vecino.

De hecho, la empresa ya se había comprometido hace un año con un sindicato de trabajadores del sector a invertir -por contrato- 700 millones de dólares en la planta y a construir ahí el modelo Escape. En noviembre, la compañía anunció también que mantendrá la producción del Lincoln MKC en la planta, aunque eso no impactará, para bien o para mal, en el número de empleos en el lugar.

Ford planeaba llevar la producción del Lincoln MKC, de menor volumen, a otra planta debido al incremento de la producción del modelo Escape. México era una de la opciones para el cambio, pero incluso con ese plan, el objetivo era mantener los empleos de los 4.700 trabajadores de la planta de Kentucky.

FUENTE