Hipólito Mejía

El expresidente Hipólito Mejía resaltó la trascendencia desde el punto de vista humano del Proyecto Integral de la Comunidad La Nueva Barquita, que se construye en Santo Domingo Este, para dotar de viviendas a miles de familias desalojadas de zonas vulnerables. Ponderó la participación desinteresada y el ejemplo de José Miguel González Cuadra, que dirige la construcción de La Nueva Barquita por disposición del presidente Danilo Medina.

“Es muy valioso la integración de un empresario en este tipo de proyecto, es un gran paso y por eso siempre yo he entendido y patrocinado su involucramiento en actividades que redundan en beneficio de todos, sobre todo de los menos favorecidos y más humildes, porque de esta manera se integra mucha gente al desarrollo humano”, dijo.

Destacó los servicios básicos de calidad del complejo, como la educación y la salud orientados a reducir la pobreza y la desigualdad social y territorial de la zona.

Dice que proyecto debería ser extrapolado a otras zonas, Mejía estimó que ese tipo de proyecto por su alto contenido socioeconómico debería ser extrapolado a otras zonas del país, como parte de la política del Gobierno de reducir los niveles de pobreza y marginalidad.

El exmandatario hizo la evaluación del complejo tras recorrer sus instalaciones acompañado de varios ingenieros, quienes le ofrecieron amplias explicaciones técnicas y estructurales del proyecto.

“Tengo la impresión de que los resultados de aquí que vamos a tener deberían ser extrapolados a muchas partes del país, porque se trata de una experiencia sumamente interesante, altamente profesional y humana, que es lo que más evalúo”, añadió.

Dijo que otro aspecto que valora es el de la capacitación integral, principalmente en lo relativo a la convivencia de los padres de las familias que residirán allí.

“La capacitación sobre convivencia es otra de las partes importantes de este proyecto, con métodos modernos y científicos. Es una iniciativa muy interesante para reducir la marginalidad humana de tantas personas que han venido de los campos a vivir en condiciones precarias a orillas del río Ozama”, refirió Mejía. En lo que respecta al programa de capacitación de las personas que residirán en el proyecto, antes de terminarse se han graduado mil 400 personas, cabezas de familias conformadas por unas siete mil personas, explicó Millet Joan, uno de los ingenieros de la obra.

La obra se encuentra en etapa final

Durante el recorrido de Mejía, la coordinadora general, Patricia Cuevas, de la oficina gestora de La Nueva Barquita, destacó que La Barquita es más que una solución habitacional debido a que es un proyecto que dignifica la vida de las 1,400 familias que viven allí. El proyecto habitacional está en etapa final de construcción y está contemplado inaugurarse próximamente. Con esta iniciativa se dará solución humana a quienes viven en las zonas vulnerables.

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