Washington.- El senador republicano por Arizona, John McCain, en la cuerda floja de cara a los comicios generales de 2016, promueve un controvertido proyecto de ley que agudiza el combate al contrabando de drogas y personas en terrenos federales,desatando ataques de grupos pro-inmigrantes.

El proyecto de ley “S.750” aprobado este miércoles por el Comité de Seguridad Nacional del Senado, enfrenta a los rancheros, que desde siempre se han quejado del contrabando de drogas e inmigrantes indocumentados por sus terrenos, y a grupos pro-inmigrantes que consideran que la medida es poco realista y perjudicará el medioambiente en zonas protegidas.La iniciativa, que afronta una lucha cuesta arriba en el pleno del Senado, pretende mejorar la vigilancia en un área de 10 millones de acres en Arizona, dándole acceso pleno a la zona a agentes de la Patrulla Fronteriza para sus tareas de vigilancia.

Durante un tenso intercambio con McCain, el senador demócrata por Delaware, Tom Carper, señaló que hay mucha oposición a la medida, si bien es necesario buscar un equilibrio entre proteger los terrenos federales y mejorar la seguridad en la zona.Con voz cortante, McCain respondió: “Me importa un carajo si alguien en Delaware no apoya mis esfuerzos… tengo una frontera sin control”.Al defender su medida, McCain insistió en que los narcotraficantes saben bien que hay zonas de la frontera sur con poca vigilancia y, con las cosas que ocurren allí, le sorprende que su medida no tenga mayor apoyo.Más del 80% de la frontera entre Arizona y México incluye terrenos federales protegidos, refugios para la vida silvestre y reservas indígenas.

Al final, los senadores aprobaron una enmienda de la senadora demócrata de Dakota del Norte, Heidi Heitkamp, que establece un programa piloto de cuatro años, y exige una evaluación posterior por parte de la Oficina de Supervisión del Gobierno (GAO).Grupos pro-inmigrantes reaccionanAlrededor de 40 grupos pro-inmigrantes, sindicalistas, ambientales, religiosos y de derechos humanos se han movilizado en contra de la medida de McCain, con una misiva en la que pidieron a los miembros del Senado que la rechacen en su votación final, tomando en cuenta que, a su juicio, no es “realista” sellar la frontera del suroeste del país.En la misiva, recordaron que el propio secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, indicó a principios de este año que su agencia carece de recursos para detener a todo indocumentado que cruce la frontera.A manera de comparación, un informe de febrero pasado del “Bipartisan Policy Center”, señaló que incluso los esfuerzos de vigilancia en la otrora Alemania Oriental solo detuvieron al 95% de la emigración illegal.

El proyecto de ley “empeoraría la ya militarizada frontera del suroeste”, desecharía las protecciones ambientales y las leyes que protegen los parques y otros terrenos públicos,cuando lo que el Congreso debe hacer es reformar la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) para mejorar su rendición de cuentas, agregaron los activistas.Ali Noorani, director ejecutivo del Foro Nacional de Inmigración (NIF), dijo que la iniciativa de McCain no sólo no es necesaria sino que el Congreso debería avanzar en una reforma migratoria integral que mejore la seguridad fronteriza y permita la legalización, con una vía a la ciudadanía, para la población indocumentada.Reelección en cuerda flojaMcCain, otrora co-autor de la reforma migratoria que aprobó el Senado en 2013, promueve el nuevo proyecto de ley en unos momentos en que no tiene precisamente amarrado el apoyo de los conservadores para su reelección para un sexto término en 2016.Según una encuesta del grupo demócrata “Public Policy Polling” (PPP), realizada entre 600 votantes de Arizona entre el 1 y 3 de mayo pasados, sólo el 41% aprueba la gestión de McCain y el 50% la rechaza.

Entre los votantes hispanos, éstos se encuentran altamente divididos sobre la gestión de McCain: un 49% la aprueba, y un 45% la rechaza, según el sondeo.En general, sólo el 37% de los votantes que piensan votar en las primarias republicanas a principios de año apoya la reelección de McCain, mientras que el 51% aseguró que preferiría a un candidato “más conservador”.Aunque McCain contará con los fondos necesarios para ahuyentar a cualquier rival en la contienda, la desconfianza que ahora le muestran los conservadores lo coloca en una situación vulnerable frente a candidatos de derecha en 2016, advirtió PPP.En los últimos meses, McCain ha adoptado una postura más combativa contra la inmigración ilegal y ha criticado tanto los alivios migratorios para ciertos indocumentados como el descenso en los arrestos de niños centroamericanos no acompañados en la frontera sur.Grupos de derecha del movimiento conservador “Tea Party” no están satisfechos con McCain y ahora alientan la candidatura de republicanos que puedan desbancarlo el próximo año.

FUENTE