Mentira-mentir-raccoon knows

¿Qué estabas haciendo entre las 10 y las 11 a.m. de ayer?

Una vez recuerdes eso, ¿podrías describirlo en orden inverso cronológicamente empezando a mediodía a través de esa hora?

La forma en que proporciones esa información revela mucho sobre ti. No solo los detalles describen tu vida o tu rutina mañanera, sino que la persona que escuche tu respuesta podría usarlos para descifrar cuánto de esa respuesta es verdad.

Es decir: la respuesta podría revelar si estás mintiendo.

“[Todo se trata] de ganarles a los mentirosos”, dijo Aldert Vrij, profesor de psicología social aplicada de la Universidad de Portsmouth. “Hacemos preguntas, o damos instrucciones, que son más difíciles de responder o de manejar para los mentirosos que para los honestos”.

Durante años, Vrij ha estado investigando las mejores formas de determinar cuándo una personas está engañando, particularmente durante un interrogatorio policial.

“La investigación muestra que las técnicas que buscan burlar a los mentirosos son exitosas”, dijo.

Hace mucho tiempo Vrij dejó de ver su las personas sudaban y de usar polígrafos para desarrollar métodos de interrogación con base en la evidencia. Al entrenar a las autoridades en varios países, las tasas de detección de mentira en sus pruebas han aumentado a 72%, con respecto al anterior nivel de 58%. Eso tiene el potencial de ahorrar millones de dólares de recursos que se gastan en investigar crímenes; solo el cibercrimen le cuesta a la economía global un estimado de 400.000 millones de dólares.

El enfoque es conocido como “entrevista de carga cognitiva” e implica hacer preguntas, establecer tareas en ellas y exigir más detalles, lo que esencialmente significa sobrecargar el cerebro de alguien mientras suministra información. Según la forma en que responda, inevitablemente mostrará pistas verbales de engaño.

“Quienes dicen la verdad son con frecuencia más detallados que los mentirosos”, dijo Vrij.

Mientras que los mentirosos tienden a decir lo menos posible.

Cuando alguien tiene algo que ocultar, son más propensos a justificar lo que dicen que hicieron, esperan una reacción y usan frases fragmentadas cuando pueden, según una investigación realizada por R. Edward Geiselman, profesor de psicología e la Universidad de California en Los Ángeles.

Otra estrategia es repetir la pregunta y hablar lentamente para ganar tiempo y crear una historia. “[Una vez la tienen], la cuentan rápido”, dijo Geiselman. “Las personas veraces no alteran dramáticamente su ritmo discursivo en una misma frase”.

Esa revelación puede ayudar a las autoridades a obtener las respuestas que necesitan a través de entrevistas cognitivas.

La entrevista cognitiva

Obtener respuestas es un resultado de lo que se pregunta, de cómo se pregunta y de escuchar con cuidado a las respuestas.

Eso incluye establecer retos adicionales a las respuestas, como que alguien cuente su historia en sentido inverso a como ocurrió mientras les instruyen a ser lo más detallados posible.

“[El objetivo es] aumentar la carga cognitiva para llevarlos al límite”, dijo Geiselman said.

Se cree que esto hace que la gente tenga que pensar mucho mientras se atienen a su historia y simultáneamente te observan por tu reacción, pero eso es solo una parte del enfoque. Se les pide a los entrevistados decir más y responder preguntas inesperadas, según Vrij.

“Me gusta pedirles a los entrevistados que digan más, pues eso aborda dos asuntos importantes a la vez: hace que los entrevistados proporcionen más información… y pone en evidencia pistas sobre el engaño”, dijo Vrij.

Otras táctica es pedirle a alguien que describa un evento que la policía pueda verificar, para luego obtener evidencia de que ocurrió, como preguntar su paradero en algún momento determinado y rastrear imágenes de cámaras de vigilancia. “Los que dicen la verdad dan más datelles verificables que los mentirosos”, dijo Vrij. “Además, eso hace que se enfoque en la evidencia para demostrar si alguien está diciendo la verdad o está mintiendo”.

No hay verdad en el sudor ni en las máquinas

Cuando la mayoría de personas piensa en que alguien está mintiendo, imaginan sudor, falta de contacto visual y rápido ritmo cardiaco, todas señales detectadas al conectar a una persona a un polígrafo.

Pero Vrij y Geiselmen se alejan de esas estrategias.

“[Esas estrategias] están basadas en la excitación y la ansiedad y la idea de que los mentirosos son ansiosos”, dijo Vrij. “El problema es que quienes dicen la verdad también pueden ser muy ansiosos en escenarios de entrevistas debido al miedo de que no les crean”.

Vrij añade que además hay muchos mitos alrededor del comportamiento y el engaño que no son un diagnóstico y no están respaldados por evidencia precisa. Argumenta que el enfoque comunicativo, que busca pistas verbales de engaño, es más confiable.

El método ya ha sido adoptado por policías, ejércitos y agencias de inteligencia en el mundo, según  dice el Consejo de Investigación Económica y Social, que financió a Vrij para esta investigación.

“[Las entrevistas cognitivas] son lo que funciona confiablemente”, dijo Gieselman. “Todo lo demás que uno encuentra es simplemente es falsedad de gente que intenta ganarse la vida enseñando algo sobbre la detección de mentiras”.

Así que si te atrapan en una mentira —ya sea por un policía o por tu pareja— prepárate para que tu cerebro sea probado más de lo que esperas.

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