Cientos de miles de personas fueron evacuadas en el centro de Filipinas, donde una feroz tormenta está azotando las zonas costeras con fuertes vientos y lluvia.

Las autoridades reportaron la primera víctima mortal este martes: un hombre de 31 años en el norte de Samar.

El martes por la mañana, la tormenta recuperó fuerza inesperadamente, con vientos máximos sostenidos de 230 kilómetros por hora, según el Centro Conjunto de Advertencia de Tifones del ejército de Estados Unidos.

Eso lo convirtió en el equivalente a un huracán de categoría 4, mientras golpeó una zona de la isla occidental de Mindoro, donde viven decenas de miles de personas.

La tormenta, conocida en Filipinas como Nona, no ha golpeado directamente en los principales centros de población, pero ha maltratado comunidades a lo largo de las muchas costas en su camino.

Vuelos cancelados, escuelas cerradas

La agencia nacional de gestión de desastres dijo que más o menos 733.000 personas fueron evacuadas de manera preventiva, la gran mayoría de ellos en el sur de Luzon.

Docenas vuelos nacionales fueron cancelados, cerca de 8.000 pasajeros de cruceros quedaron varados en los puertos y muchas escuelas fueron cerradas, dijo la agencia el lunes.

Situado en una zona del Pacífico Occidental, Filipinas es frecuentemente azotado por tifones.

El más mortífero de los últimos años fue el súper tifón Haiyan, una de las tormentas más poderosas que jamás haya tierra, que dejó más de 7.000 muertos o desaparecidos en noviembre de 2013.

Lo peor del viento y la lluvia de Melor se espera que afecte a áreas al menos 100 kilómetros al norte de Tacloban, la ciudad que fue devastada por Haiyan.

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