Santiago

Santiago. Decenas de moradores de la sección El Papayo, en la Ceibita de este municipio, paralizaron todas sus actividades este lunes en protesta por el asesinato de un joven a manos de un agente policial, ocurrida la tarde del pasado domingo.

Las labores educativas, el transporte, el comercio y hasta el motoconcho fueron totalmente paralizadas por los residentes en El Papayo, luego de la muerte de un balazo por un agente policial del joven Jaison Fernández Duarte, de 18 años de edad, mientras transitaba por una de las calles del sector Pekín, de la zona sur de esta ciudad.

Gomas incendiadas, grandes troncos de madera, botellas rotas y hasta basureros fueron colocados en las vías públicas, lo que impidió el normal tránsito de vehículos públicos y privados.

Mientras que varias patrullas policiales portando armas cortas y largas y bombas lacrimógenas se mantienen en la zona para evitar incidentes con los que protestaban.

Según las versiones de los vecinos, Jaison Fernández Duarte fue ultimado por un agente policial después que lo mandaron a detenerse en la carretera principal que conduce desde Pekín a la Ceibita.

“Mi hijo no se metía con nadie, lo acribillaron a pesar de que pidió que no lo mataran”, expresaba entre sollozos y llantos Minerva Duarte Fabián en su humilde vivienda de la sección El Papayo.

El occiso era mecánico y de acuerdo a sus parientes, cuando fue ultimado estaba realizando una diligencia en una ferretería, ya que le ayudaba a alguien a reparar un refrigerador en su comunidad.

Cancelan y someten

Por otro lado, el Comando Regional Cibao Central de la Policía Nacional, con sede en esta ciudad, informó que procedió a cancelar al raso policial Carlos Manuel Figueroa Contreras, señalado como el autor de la muerte del joven.

Asimismo, informó que fue enviado a la justicia, para que responda por su actuación.

La jefatura de la Policía Nacional aclaró, a través de su vocero oficial, el general Máximo Báez Aybar, que en la institución no se van a permitir acciones fuera de la ley de sus miembros y mucho menos el uso excesivo de la fuerza.

FUENTE